A raíz de la brusca devaluación del peso ocurrida el último viernes, la venta de vehículos nuevos había quedado paralizada debido a que las automotrices y concesionarias -tal como ocurrió en otros rubros- no sabían a qué precio vender las unidades, que llevan en la mayoría de los casos un alto componente de partes importadas.
Ayer, sin embargo, comenzaron a redefinirse los números luego de varias reuniones llevadas a cabo entre ejecutivos del sector. Los nuevos valores comenzarán a oficializarse a partir de hoy, pero los primeros trascendidos indican que los aumentos rondarán entre el 10 y el 17 por ciento.
No obstante, no se aplicarán de la misma manera en las diferentes terminales. Algunas lo harán en forma escalonada (una parte ahora y otra los primeros días de febrero), mientras que otras aplicarán de una sola vez. La diferencia dependerá de la política que adopte cada empresa a la hora de medir los efectos que las subas tengan en la demanda.
"La mayoría de las listas llegarán a las concesionarias mañana (por hoy) y así se va a poder volver a operar", explicó un ejecutivo de una automotriz a Ámbito Financiero. Según publica hoy el matutino económico, las firmas esperarán también a ver la reacción de la competencia para definir el aumento.
Con los planes de ahorro sucederá lo mismo, ya que estos se modifican cuando el valor del auto aumenta; en las patentes y los seguros.
Sumado a ello, con la llegada de las nuevas listas, varios modelos que estaban exceptuados del pago del impuesto interno comenzarán a tributar y en esos casos el incremento que tendrán será del orden del 50%, lo que profundizará la caída de la demanda. . "Inicialmente pensábamos traer versiones menos equipadas para evitar que paguen el impuesto. Pero ahora, como quedarían alcanzadas por los aumentos, vamos a traer versiones full en las que puede haber compradores".
La moneda local registró el jueves su peor caída de los últimos 12 años al perder 11%. El viernes cedía otro 2.08%, a 8,17 pesos por dólar por una fuerte demanda del billete verde que excede la oferta debido a la incertidumbre sobre la economía.
Las variaciones del dólar impactan de manera directa en el valor de los autos que se producen en el país ya que más del 60% de las piezas con las que se producen se compran en el exterior. A esto se suma que la mitad de los vehículos que se venden en el mercado local son importados, por lo que la modificación del tipo de cambio obliga a ajustar los precios.