, ahora secretario de la Cooperativa, dijo recién terminada la reunión que fue "un proceso en donde nos fuimos asesorando con distintos organismos y
, sostuvo Costoya, profesor de Historia del secundario.
"
de Billinghurst 1355, sede del histórico colegio porteño Guido Spano.
La reunión comenzó a las 16 en la sede del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), junto con coordinadores del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES),
quienes realizaron una primera capacitación para que los 58 trabajadores puedan conformar la cooperativa.
"Para nosotros significa continuar con las fuentes de trabajo y por eso es clave poder suministrar apoyo en este proceso, que es una nueva forma de organización, ya que ahora de empleados van a pasar a ser miembros", sostuvo María Fernanda Benítez, titular de SADOP porteño.
De la reunión también participaron la legisladora porteña María Rachid, el Subsecretario del Ministerio de Trabajo nacional Eduardo Montes, y representantes de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar).
Los padres "apoyamos esta decisión al cien por ciento y estamos esperanzados de que nuestros hijos comiencen el colegio cuanto antes", dijo Gustavo Spinelli, padre de Nicolás y Gonzalo, alumnos del Guido Spano.
"Tenemos mucha confianza en la gente del INAES y demás organismos que nos ayudaron en el proceso y todos los papás vamos para adelante con esto, porque nuestra consigna es que `la gente del Guido Spano no se mueve", afirmó.
El conflicto se inició el 31 de diciembre cuando un camión de mudanza intentó llevarse mobiliario de la escuela y documentación de los alumnos, sin previo aviso, por el desalojo dispuesto por la justicia en el marco de un litigio de dos sociedades anónimas.
La entonces abogada del Guido Spano, Andrea Cruz, fue quien dio la noticia el 2 de enero de que "el edificio fue vendido hace cinco años" y que la sociedad anónima dueña del colegio siguió alquilando el inmueble hasta que venció el contrato.
"No hubo otra alternativa, se buscó otro lugar en la zona y lamentablemente no se encontró uno para abrir el colegio en otro lugar", justificó entonces.
Desde que el Guido Spano cerró sus puertas, docentes, no docentes y padres comenzaron a debatir formas de continuidad, para no dejar en la calle a 58 trabajadores y sin lugar de estudio a los 350 alumnos que concurren a la institución en sus tres niveles, jardín, primario y secundario.
La iniciativa de generar una cooperativa para continuar con el proyecto educativo se consolidó cuando se reunieron con autoridades del INAES y también con el ministro de Educación porteño Esteban Bullrich, quien prometió la continuidad del subsidio que la Ciudad aportaba a la institución.