Télam 162
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"Fue una expresión incorrecta". Con esas palabras el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, reconoció que se equivocó al hablar de "cortes programados" de energía en su conferencia de prensa del miércoles en Casa Rosada. El "error" marca que las últimas 24 horas no fueron fáciles para el jefe de ministros, que debió afrontar una correción pública del ministro del área, Julio de Vido y, seguramente, fuertes reprimendas internas.


Ayer, el titular de la cartera de Planificación, área de la cual depende la Secretaría de Energía, había aclarado que la crisis actual no tiene puntos de contacto con lo que sucedió en la década de los 80, cuando las distribuidoras comenzaron a realizar cortes programados por inconvenientes en la generación. "Son interrupciones preventivas que se realizan para efectuar tareas de mantenimiento, cuando se detecta que en un determinado lugar las instalaciones eléctricas pueden estar sobreexigidas por exceso de demanda", argumentó De Vido.


Este jueves Capitanich se esforzó por despegar al Poder Ejecutivo Nacional de la responsabilidad por los cortes y argumentó que "en todos los lugares del mundo" hay inconvenientes. Además, dijo que sus declaraciones y las de De Vido no implican ninguna confrontación.


"El problema existe y afecta a muchos vecinos, pero el jefe de Gabinete no es el vocero de las empresas de distribución. El Gobierno puede imponer multas o exigir un resarcimiento económico, pero las inversiones las tienen que hacer las empresas. La comunicación con el público la tienen que hacer las empresas. Los reclamos deben hacerse a las empresas. Y si alguno observa los balances, han tenido un aumento importante en la cotización de sus acciones", destacó.


Al mismo tiempo, el jefe de Gabinete afirmó que comparar la situación energética actual con los cortes programados que ocurrían durante el gobierno radical de Raúl Alfonsín es una "patraña"  y una "interpretación capciosa".