Encontraron el momento ideal para inclinar la balanza a su favor. Mientras el desplome de la demanda desde Brasil se profundiza - situación que conllevó en los últimos meses suspensiones de personal y la paralización de líneas de producción-, los empresarios volvieron a poner el grito en el cielo por la caída de la competitividad en la fabricación de vehículos.
Así lo manifestó el presidente de la Cámara de Industriales y Metalúrgicos de Córdoba, Emilio Etchegorry, al asegurar que producir un automóvil en las tradicionales automotrices de Córdoba cuesta 2.000 dólares más que en el país que conduce Dilma Rousseff, según informa el sitio Infonegocios.
Los reclamos de los industriales no son nuevos. Pese a que le reconoce méritos, la Unión Industrial Argentina (UIA) suele exigirle al Gobierno la recuperación de la competitividad pérdida. Piden corregir el tipo de cambio, al que califican como "atrasado", la presión impositiva, y las dificultades logísticas energéticas, otras aristas que afectan la actividad del sector.
El contexto regresivo ocasionado por la merma de los pedidos desde Brasil despertó la alarma en los principales sindicatos de Córdoba. Las representaciones provinciales de la UOM, Smata, y Asimra elaboraron un informe donde advirtieron que hasta fin de año unos 6 mil empleos en el sector estarán afectados por distintas formas de ajuste.
Algunas de ellas ya comenzaron a aplicarse: adelanto de vacaciones, reducciones de jornada y de turnos de trabajo, suspensiones rotativas y culminación anticipada de contratos de personal eventual. Inclusive, algunas firmas solicitaron procedimientos preventivos de crisis ante el Ministerio de Trabajo, según informa el diario El Cronista Comercial.
De acuerdo al análisis de los dirigentes gremiales, las terminales automotrices, metalúrgicas, autopartistas, plantas de producción de maquinaria agrícola y de material ferroviario son los lugares donde se descargarán las consecuencias de la retracción de la actividad.
Ante este preocupante diagnóstico, la CGT cordobesa declaró el "estado de alerta y movilización permanente" y reclamó la urgente intervención del gobierno nacional para evitar despidos e implementar las medidas necesarias para revertir el deterioro del sector fabril.
Además, los gremios de Córdoba pidieron a la cúpula de la CGT que lidera a href="http://www.infobae.com/personajes/antonio-calo-a929" rel="noopener noreferrer" Antonio Caló/a que gestione posibles soluciones con el Ejecutivo nacional. ?"También la ministra (de Industria, Debora) Giorgi está en pleno conocimiento de la situación y esperamos que intervenga para garantizar los puestos de trabajo que están en peligro?", señaló al matutino económico Rubén Urbano, titular de la UOM Córdoba.