Poco se sabe del lugar donde fueron detenidos días atrás los 30 activistas de Greenpeace, entre los cuales se encuentran dos argentinos. La ciudad se llama Múrmansk, y lo cierto es que, debido a sus dimensiones, no cuenta con cárcel propia, sino que tiene una comisaría donde se encuentran detenidos estos activistas.
Esta ciudad portuaria de Rusia, ubicada a casi 1.500 km de Moscú y con casi 315 mil habitantes, fue fundada el 4 de octubre de 1916 por el zar Nicolás II de Rusia. Su nombre actual lo consiguió luego de la revolución de octubre de 1917.
Para entender un poco a qué se van a enfrentar Camila Speziale y el resto de los activistas durante su estadía en Múrmansk, la temperatura resulta un factor clave. En el invierno, estación que se aproxima, la temperatura promedio de la ciudad es de -16 °C. Además, en el mes de diciembre, cuando los detenidos deberían ser liberados, ocurre un suceso muy particular: el sol no es visible. En contraste, durante el mes de junio, hay sol las 24 horas, fenómeno que se denomina "sol de medianoche".
Es una ciudad que cuenta con un aeropuerto, pero su principal actividad pasa por el puerto ya que es la sede de la flota rompehielos nucleares de la Armada de la Federación Rusa. Esto es estratégico debido a que es un puerto que permanece libre de hielo todo el año por su cercanía a la corriente marina cálida proveniente del Atlántico Norte.
Históricamente, el puerto sirvió durante la Segunda Guerra Mundial para abastecer a la Unión Soviética. Una vez concluido el conflicto, el puerto se convirtió en la base principal de la Marina de Guerra Soviética. En ese entonces, albergaba más de 170 submarinos atómicos con misiles intercontinentales, número que hoy en día se ve reducido a 26.