Es una eterna crítica que se le hace al mundo de la moda cada vez que viste modelos de extrema delgadez. También a las revistas y a la televisión. Luego de eternos debates con especialistas, el mundo ya sabe que no es un mensaje positivo exponer mujeres raquíticas en los medios como si fueran el ideal de belleza.
Y si bien marcas y publicaciones de moda trataron de tomar iniciativas para regular los problemas alimenticios en las modelos, esto casi ni se cumple y no hace falta ser experto para detectarlo, con sólo verlas posar en bikini la evidencia queda a la vista.
Pero el público también es uno de los primeros en criticar cuando una mujer con curvas se sube a una pasarela. Lo mismo cuando una famosa tiene celulitis o no tiene la panza lo suficientemente chata.
Sin ir más lejos, en los últimos días circularon las imágenes de la nueva figura de Paulina Rubio por tener unos kilos de más. Es que las imperfecciones suelen ser noticia. Muchos en vez de aplaudirla por su figura "real", la criticaron por sus defectos.
Cuando se muestran mujeres reales y con curvas que no cumplen con el ideal, las críticas negativas abundan. Entonces, ¿estamos preparados para imponer el concepto de "mujeres reales" en la moda y los medios o no?
Antes de responder la pregunta, Leyla Abboud, médica especializada en medicina estética (MN 100051), consideró importante definir el concepto de "mujeres reales". "La belleza real es que la paciente sea saludable, que esté en un peso acorde a su estatura, el concepto es ese. Es la paciente estéticamente armoniosa. Alguna son tan flacas que sólo tienen mamas y glúteos, eso entra dentro de la deformidad, no entra en los cánones de la belleza. Lo que hoy se ve en la pasarela no es una belleza real, parecen caricaturas", señaló.
Y agregó: "Todavía Argentina no está preparada y no lo va a estar por muchos años. Hasta que no esté de moda que una mujer no es exitosa por mostrar la cola y las lolas, hasta que ese concepto no sea erradicado de las adolescentes, vamos a estar muy lejos de ese concepto".
En esa misma línea, la especialista también analizó que las más críticas en cuanto a lo físico son las mismas mujeres. "El 60% de los hombres no saben lo que es la celulitis de la mujer, la celulitis es un problema de la mujer. El hombre no sabe ese concepto, cataloga a la mujer por buena cola, lolas o la cara. Y son muy pocos los que dicen que le gustan las mujeres muy delgadas. Las revistas de hombres están llenas de mujeres con curvas, en las de mujeres es donde se ven las de extrema delgadez. Somos las mismas mujeres las que juzgamos", sentenció.
A pesar de que el público se indigna al ver las modelos que se le ven los huesos o cómo son retocadas en Photoshop hasta quedar deformadas, también es el que más crítica cuando las mujeres se muestran al natural, con defectos, como cualquier mortal.
Muchas marcas se animaron a mostrar señales de un posible cambio en la industria fashionista y realizaron campañas con mujeres que poco tenían que ver con las modelos de medidas perfectas. Pero queda la inevitable duda de si es por conciencia social o simplemente una moda más.
"Las revistas de hombres están llenas de mujeres con curvas, en las femeninas las de extrema delgadez. Somos las mismas mujeres las que juzgamos"
Para 2010, afianzando y profundizando su revisión sobre los paradigmas de belleza, la firma Dove, precursora en instalar el concepto de "mujeres reales", encargó su estudio global más grande hasta el momento: The Real Truth About Beauty; Revisited. El resultado de ese estudio fue que sólo el 4% de las mujeres se consideran lindas. En Argentina este porcentaje se mantuvo en el 2 por ciento.
Si bien las campañas que realizaron bajo ese concepto fueron muy bien recibidas por el público y las consumidoras –una de las últimas "Bocetos de Belleza Real" alcanzó más de 6 millones y medio de vistas en YouTube en el país–, todavía hay mucho por cambiar.
"Aún detectamos que las argentinas siguen siendo muy críticas con respecto a su concepción de belleza, sobre todo, en lo relacionado con el aspecto físico. Un indicador claro es que, en comparación con el estudio de 2004, en las mediciones de 2010, la satisfacción de las argentinas con su propia belleza decreció un 26%, el índice más alto a nivel global", indicó Florencia Canevari, Brand Manager de Dove Argentina.
Y añadió: "Es por eso que buscamos redoblar la apuesta y seguir construyendo acciones que inviten a reflexionar sobre la propia belleza. Porque queremos revertir la estadística. Estamos comprometidos con crear un mundo donde la belleza real sea fuente de confianza y no de ansiedad, para que cada mujer se sienta más linda tal como es".
Canevari consideró que el cambio de percepción es un trabajo constante pero el desafío está en "resignificar los valores y discursos asociados a la belleza femenina". "Si logramos que las mujeres cambien su percepción sobre los estereotipos de belleza y se sientan cómodas y seguras consigo mismas, también van a conseguir que su realidad cambie, tanto en lo vincular como lo social", evaluó.
Históricamente el negocio de la moda y sus modelos fue representar la fantasía, alterando las fotografías con luz, retoques en la piel y hasta haciendo fotomontajes. De hecho, ellas también son sometidas al Photoshop para mostrarlas aún más perfectas y así vender un mundo imaginario, sin imperfecciones.
"Todos tienen defectos. Las modelos también. Están las que tienen una figura increíble pero la piel fea, las que tienen linda cara pero no son altas, hay de todo. No hay que generalizar tanto. Hay modelos que se matan por estar flacas y están las que son delgadas naturalmente, más allá de lo que coman. El tema es cuando es extremo", expresó Inés García Baltar, fotógrafa especializada en moda y belleza.
La profesional también hizo especial hincapié en que para realizar imágenes es cierto que a una modelo flaca la ropa le queda mejor. "Una chica con kilos de más te complica la foto porque no queda lindo el calce, la ropa no tiene la misma caída, eso es cierto. Pero tampoco queda bien una chica a la que se le ven los huesos. Hay muchas modelos que son naturalmente delgadas y no por eso son anorexicas", consideró.
Se habla de "mujeres reales" como si las pertenecientes a la moda, no lo fueran. Pero todas lo son: las flacas, las altas, las bajas y las rellenitas también. "Todas las mujeres son lindas. Independientemente de si esta gordita, o si tiene algún defecto. El tema es saber llevarlo, o saber explotarlo", concluyó Abboud.
Campañas de "belleza real"
En una de sus últimas campañas "Bocetos de Belleza Real", Dove realizó un experimento sobre la percepción que tienen las mujeres acerca de su propia belleza. Con la participación de un ex artista forense del FBI, experto en realizar identikits, las retrató basándose en la descripción que ellas realizaron de sí mismas. Luego, hizo lo mismo basándose en la descripción de otras personas sobre esas mismas mujeres. Al comparar los dibujos, los resultados fueron sorprendentes y muy distintos. Ellas mismas se veían más tristes y con más defectos mientras que el resto no.
Pero no es el único ejemplo de este concepto que avanza. Días atrás, en la multitud de desfiles y presentaciones de la Semana de la Moda en Nueva York, un show alegre y colorido provocó mucho interés, ya que hizo entrar por primera vez en el Lincoln Center una línea para las mujeres "rellenitas".
En el universo ultradelgado de la Fashion Week, en el que los talles XXS son la norma, Eden Miller, una creadora neoyorquina con curvas bien asumidas, presentó a seis modelos voluptuosas para una mini colección sexy y glamourosa.
En tanto, Diesel dejó a un lado los prototipos esqueléticos de la moda y optó por modelos de tallas grandes y andróginos como protagonistas de su nueva campaña. "Quería encontrar a personas que reflejasen la diversidad que existe hoy en día dentro de la comunidad de los artistas y no el típico modelo", explicó Nicola Formichetti, el nuevo director creativo de la marca que hasta hace poco era también el estilista de Lady Gaga.