La ley 14.381 vigente en territorio bonaerense prohíbe que se fume en cualquier espacio cerrado de acceso público, como un bar o una dependencia provincial. Sin embargo, consagra como excepción a los "clubes de fumadores", lo que ha sido aprovechado por las salas de juego para encubrir la instalación de salones para fumadores.
"En el último tiempo, empezaron a surgir los 'Clubes de Fumadores' en los bingos, que antes no existían y no son otra cosa que sectores habilitados para fumar. Esta situación representa un retroceso en la protección del derecho a la salud", lamentó la directora de proyectos de la FIC, Marita Pizarro.
La reciente reglamentación de la ley nacional de control de tabaco, en cambio, sí delimita con claridad qué es un "club de fumadores", por lo que anula la posibilidad de que se fume en las salas de juego. A su vez, desde la FIC advirtieron que la normativa "fija un estándar que debería ser respetado por la Provincia".
Los principales perjudicados por los abusos de los bingos, además de los comensales, son los trabajadores. Numerosas investigaciones han demostrado que los empleados expuestos al humo de tabaco ajeno son altamente más propensos a sufrir las enfermedades vinculadas al cigarrillo.
La industria tabacalera ha promovido históricamente la creación de espacios para fumadores, pese a que hasta los propios fabricantes de extractores de aire han demostrado su inutilidad frente al humo de tabaco y vulnerando abiertamente el derecho a no fumar.