La presidente Cristina Kirchner llegó al aeropuerto internacional Pulkovo cerca de las 8 -hora argentina- donde fue recibida por Juan Carlos Kreckler, embajador en la Federación Rusa; y Cecilia Nahón, embajadora en Estados Unidos. Durante la visita, concurrirá al histórico Palacio Constantino, sitio en el que se alojan todos los mandatarios asistentes a la cumbre del G20 y donde se llevarán a cabo las deliberaciones y las reuniones bilaterales.
"Vamos a plantear la deuda como un severo condicionante del crecimiento, y haremos mucho hincapié en la generación de empleo, en la producción e inversión, los únicos elementos que van a sacar adelante la economía global", amplió.
Sobre suelo ruso, reiteró su posición en contra de una intervención militar externa en Siria, al afirmar que "nadie quiere guerra". "No creemos que a las muertes se las solucione con más muertes, es de una inconsistencia total", y pidió discutir "civilizadamente, sin posiciones ideologizadas" acerca de la guerra civil de ese país.
"La muerte no tiene ideología. Los seres humanos mueren cualquiera sea su pensamiento, religión y credo producto de guerras injustas por cuestiones de poder. Son cuestiones que tenemos que tratar con los líderes", subrayó.
La mandataria partió ayer hacia San Petersburgo, Rusia, donde se reunirá con el mandatario anfitrión, Vladimir Putin, y sus pares de China, India, Sudáfrica y Japón, con la pulseada contra los acreedores de bonos en default en la agenda prioritaria de la mandataria.
La jefa de Estado partió ayer hacia San Petersburgo,
, donde se reunirá con el mandatario anfitrión, Vladimir Putin, y sus pares de China, India, Sudáfrica y Japón, con la pulseada contra los acreedores de bonos en default en la agenda prioritaria de la mandataria.
La estadía de Cristina Kirchner no prevé, en principio, un encuentro con su par norteamericano, Barack Obama, de quien la Argentina espera un respaldo explícito en ese litigio, que se sustancia en tribunales estadounidenses.