Pérsico viajó a Roma acompañado de Juan Grabois, titular de la Confederación de los Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) –además hijo de Roberto Grabois, un histórico líder estudiantil de los años 60. Ambos fueron recibidos por Francisco en la su residencia vaticana de Santa Marta y la charla versó sobre "temas vinculados a las problemáticas sociales que afectan al mundo, en particular a la situación de los cientos de millones de excluidos que genera el sistema capitalista", según un comunicado de la CTEP.
Antes de la reunión, que se extendió por espacio de "dos horas", el Papa bautizó al hijo de Pérsico y Patricia Cubría, que se llama Néstor Vicente.
Bergoglio y sus visitantes analizaron también los "padecimientos de los jóvenes sometidos al desempleo, la lucha por los derechos para los trabajadores de la economía popular y la necesidad de construir alternativas que permitan un desarrollo integral del ser humano", siempre según la CTEP.
El comunicado dice además que el Papa "fue categórico al reivindicar la necesidad de profundizar la unidad de nuestra América poniendo el eje en la lucha por la justicia social y la participación popular en los procesos de cambio".
Otro tema de la reunión fue la "relación entre la iglesia y los movimientos sociales, coincidiendo en la necesidad de combatir el culto degradante al 'dios dinero', que deriva en las grandes injusticias que aquejan a los pueblos, no desde el eticismo formal sino desde el amor, la solidaridad, la organización popular y el trabajo comprometido junto a los humildes".
Recientemente, Emilio Pérsico se vio envuelto en una polémica por su participación en un acto que fue calificado de "antisemita", hecho que motivó algunos pedidos de renuncia. Los reclamos se aplacaron luego de una reunión de "conciliación" entre el funcionario y representantes de DAIA y AMIA.
El eclecticismo evidenciado por Francisco en sus audiencias parece ser el mejor antídoto contra cualquiera intento de utilización de su figura, que ya los hubo. Es evidente que, en lo que concierne a la Argentina, el Papa dará su bendición a todos. iUrbi et orbi/i.