A poco para que comience el Torneo Inicial de Argentina se conoció un listado de clubes que sufrieron inhibiciones por parte de jugadores y ex jugadores que reclaman salarios adeudados. Desde el gremio de los futbolistas se adelantó que el equipo que no salde dicha deuda, no podrá utilizar a sus refuerzos. Sin embargo, en los últimos días, Sergio Marchi, el secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados, aseguró: "Si los clubes no pagan, el fútbol no arranca".
Marchi, hace dos días en La Red: "Si los clubes no pagan, el fútbol no arranca"
Justamente, un 22 de julio de 1997 se inició una de las huelgas más importantes de la historia de nuestro fútbol. El gremio dispuso un paro general de todas las categorías hasta que no se concrete la libertad de acción a seis futbolistas de Deportivo Español. Estos eran: Marcelo Pontiroli, Gustavo Campgnuolo, Eduardo Fuentes, Sergio Castillo, Pablo Guede y Mauro Potenzoni.
En la sede de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) los capitanes y subcapitanes de los clubes de Primera División resolvieron adoptar la medida más fuerte y en un comunicado así lo expresaba:
"...luego de un intercambio de ideas acerca de la situación de sus colegas futbolistas Campagnuolo, Castillo, Potenzoni, Guede, Fuentes y Pontiroli, vista la actitud ilegal del club Deportivo Español y dilatoria de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en salvaguardia de los derechos que, como trabajadores, reconocen a los futbolistas profesionales la Constitución Nacional, la Ley N° 20.160 y el Convenio Colectivo de Trabajo y la legislación laboral, se resuelve por unanimidad no presentarse a disputar los partidos programados y/o autorizados por la AFA hasta que se haga efectiva la libertad de contratación resuelta por la misma AFA el 15 de julio de 1997".
El problema surgió a raíz de que los futbolistas reclamaban su libertad de acción desde el 30 de junio de ese año por no haber quedado establecida la prórroga de sus contratos. En tanto, el club del Bajo Flores afirmaba lo contrario, utilizando un veredicto del juez Juan Garibotto que estableció que los jugadores debían seguir ligados al club, amparándose en la convocatoria de acreedores que en ese momento pesaba sobre Deportivo Español desde mayo de 1996 y que lo inhibía para comprar o vender jugadores.
El ex titular de Deportivo Español, Ríos Seoane, sobre la privatización del club
Fue un conflicto realmente importante y que abarcó opiniones desde todos lados. Mientras algunos jugadores se encumbraban a favor de sus 'colegas' al sostener que debían dejarlos en libertad de acción, otros insistían que no hacía falta tomar una medida tan drástica como parar el fútbol. Oscar Ruggeri fue uno de los que más se mostró a favor, mientras que Diego Maradona estaba en el ejemplo contrario. Por supuesto, esta división generó que ambos futbolistas, uno capitán de San Lorenzo y el otro de Boca, se distanciaran.
Además, mientras para el presidente de la AFA Julio Grondona "no había problema", porque "todo pasa", como declaraba por aquel entonces, el presidente de la nación Carlos Saúl Menem mostraba su preocupación por lo que estaba sucediendo y en una reunión con los representantes de FAA (Della Savia, Sergio Marchi y Juan Carlos Touriño) les dejaba bien en claro que quería que se solucione todo y vuelva el fútbol cuanto antes.
Pese a que la Justicia había impedido la libertad de acción de estos seis futbolistas en resguardo del patrimonio del club, que se encontraba en convocatorias de acreedores, y había fijado una suma de 5.000.000 de dólares para permitir la desvinculación, el conflicto se destrabó cuando al final lograron la libertad de acción.
OTRAS EFEMÉRIDES: ARGENTINA, DE LA MANO DEL 'KUN' AGÜERO, ERA CAMPEÓN MUNDIAL SUB-20 (ver nota)