Alta adhesión a la huelga general en Portugal

Esta madrugada comenzó, con un fuerte acatamiento, el paro de actividades en el país. Es la cuarta medida convocada desde que Pedro Passos Coelho asumió el poder

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 Reuters 163
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La huelga general contra la política de austeridad del Gobierno de Portugal registraba este jueves una fuerte incidencia en los servicios nocturnos de transportes y limpieza urbana, según voceros sindicales.

Los dirigentes de los dos grandes sindicatos lusos abrieron la jornada de protesta con piquetes y mítines en instalaciones del metro, los bomberos y los servicios municipales de recogida de basuras de la capital.

Arménio Carlos, secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP, comunista), y Carlos Silva, líder de la Unión General de Trabajadores (UGT, socialista) encabezaron los piquetes que recorrieron durante la madrugada varios centros de trabajo de Lisboa.

En Oporto, la segunda ciudad lusa, los sindicatos abrieron la huelga en la principal estación de trenes, servicio en el que se espera alta adhesión al paro porque la empresa estatal que los gestiona no ha garantizado servicios mínimos.

El principal cuartel de bomberos de la capital, la central del metro y de los servicios municipales de limpieza así como varios hospitales públicos registraron las primeras adhesiones a la huelga, convocada por las dos grandes centrales sindicales.

      

Según los voceros de la CGTP y la UGT, que suman más de un millón de afiliados en un país que apenas supera los diez millones de habitantes, el respaldo a la huelga fue generalizado en esas instituciones, así como en los ferrocarriles y la recogida de basuras de los principales núcleos urbanos.

Armenio Carlos proclamó que esta es una protesta "por el derecho al trabajo y a un trabajo con derechos" y responsabilizó al Ejecutivo luso de haber destruido más de 300.000 empleos con las medidas de austeridad aplicadas en los dos últimos años bajo el rescate financiero de Portugal.

Carlos Silva también cargó contra el Gobierno e instó a convertir la jornada en "una muestra de rechazo a las políticas de austeridad", a las que responsabilizó del sufrimiento que padecen los portugueses.

La huelga general de este jueves es la cuarta convocada desde que Passos Coelho asumió el poder hace dos años y la tercera que organizan juntas las dos grandes centrales sindicales desde la instauración de la democracia en Portugal, con la revolución de 1974.