Entre marzo de 2005 y 2006 Neymar fue invitado a realizar una prueba en Real Madrid. El futbolista de 14 años estaba en las inferiores del Santos y viajó hasta España para probar suerte, pero los dirigentes "Merengues" descartaron su contratación.
A pesar de que aprobaron sus condiciones técnicas y su proyección a futuro, decidieron no comprar su pase porque su contextura física era demasiado flaca y por el riesgo de mudar un niño desde Brasil hasta Europa.
En aquel momento, el acuerdo se podría haber cerrado en 60 mil euros, según había pedido Wagner Ribeiro, el representante de Neymar. El Barcelona pagó 57 millones por su pase.
"Tras algún debate interno, la directiva blanca desechó la operación porque no creyeron conveniente asumir el riesgo que suponía traerse a un niño brasileño de 14 años. Las incógnitas eran muchas a nivel social", explicaron los dirigentes madridistas en 2006.
"En lo deportivo nadie dudaba de que era un proyecto de gran jugador, muy por encima de los su edad y categoría. Los informes deportivos no dejaban lugar a la duda. Aunque es era muy flaco", dijo una fuente que accedió al informe.