Leonidas Zambrano Cardozo, el verdadero nombre de alias "Caliche", fue por 15 años el comandante de la columna móvil Jacobo Arenas, que no en vano era considerada la fuerza élite de las FARC: es la estructura que más acciones armadas ha cometido en Colombia desde 2008.
Cuando "Pablo Catatumbo" se fue para La Habana, a comienzos de marzo, lo dejó encargado del bloque suroccidental, responsable de "ataques terroristas, asesinatos y secuestros", según contó el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, quien calificó el operativo como "un gran golpe al corazón de esa organización terrorista".
"Caliche" tenía nueve órdenes de captura por cargos como concierto para delinquir, terrorismo y homicidios. Según las autoridades, estaba detrás de la oleada de ataques y coches bomba que se vivió en el Cauca desde 2005 hasta la fecha. Además se había ofrecido por él una recompensa de un millón de dolares.
"Era tan importante que "pertenecía al Estado Mayor de las FARC y respondía directamente al Secretariado", dijo el ministro, quien lo ubicó en el puesto número 12 en el organigrama de esa organización subversiva. Pasó 30 años de su vida en la guerrilla.
El general Jorge Humberto Jerez Cuéllar, comandante militar de esa zona, aseguro al diario El Colombiano que "Caliche" "manejaba el narcotráfico de todo el Cauca hacia el Naya", hecho que lo perfilaba como el estratega para controlar las rutas.
Según el oficial, el guerrillero se había desplazado hacia el norte de Nariño por presión de las tropas. "Le toco buscar otros escondites, como le pasó a 'Alfonso Cano' cuando salió del Cañón de Las Hermosas".
Fue a "Caliche" a quien se le encomendó el traslado de "Alfonso Cano" hacia el Cauca cuando las autoridades lo tenían acorralado, lo que habla de la confianza que le tenían y de su capacidad como estratega militar.
Este es, sin duda, el golpe más fuerte que recibe la guerrilla desde que se hicieron públicos los diálogos de paz y desde instaló la mesa en La Habana.