"Nadie me pidió que vote a favor, yo planteé eso", dijo ayer el diputado fueguino Jorge Garramuño, del Movimiento Popular Fueguino (MPN).
Garramuño intentó explicar así las versiones que circularon tras la tensa discusión en el Congreso por el memorándum con Irán en el marco de la investigación de la causa AMIA, que aseguraban que su voto había sido "comprado" por el oficialismo.
Según publicó la semana pasada el diario Clarín, Garramuño había aceptado un adelanto de fondos de la coparticipación federal a cambio de votar favorablemente el acuerdo que apuntaba a destrabar la causa AMIA.
"Yo conocía una forma para ver cómo mover esto, fui y dije: 'Voy a votar a favor y tengo a la provincia pidiendo un adelanto, por favor den curso a esto'. Voté el memorándum y luego conversé con el Ministerio de Economía y estaba dentro de la tramitación lógica", dijo el diputado.
En cuanto a la negociación, detalló: "Viene el proyecto de ley y nosotros lo analizamos con los asesores legales. En el análisis que hacemos determinamos que el proyecto es mucho más denunciado a nivel político que otra cosa, no altera el rumbo de la investigación judicial; lo único que queda es la esperanza de que se pueda llegar a interrogar a los acusados. Por eso lo acompañamos", dijo a Radio FM Conexión.
"Independientemente de esto, días anteriores había estado conversando con funcionarios del gobierno provincial, que me comentaron que hace más de un año la provincia gestionaba ante el gobierno nacional un anticipo de coparticipación, que es un pedido que la provincia hace a la Nación por la situación que atrviesa, y que lo devuelve dentro del año fiscal en 4 o 5 meses".
En ese sentido, agregó que "si esto es una cuestión espuria, si un diputado de Tierra del Fuego no puede tratar de colaborar para que se pueda tramitar esto y es interpretado como una venta de votos, estamos locos como país".
Además, pidió "sacarle dramatismo a una situación que parece que fuera entre la vida y la muerte" y aseguró que este tipo de negociación "es lo absolutamente nomal" en el parlamento.
"Si en la política no existe la negociación y la posibilidad de sentarse a acordar, seríamos unos hipócritas. Lo jodido son los acuerdos espurios. El que crea que en el Congreso no sea habla… tenemos un grado de irascibilidad que no puedo comprender", dijo, aunque aclaró: "No tengo ningún problema en dialogar con la DAIA sobre este tema"