Calello, un ex Independiente que también pelea el descenso en Italia

El volante del Siena habló con Infobae del momento que atraviesa su equipo en el Calcio y su similitud con el equipo de Gallego. Además, dijo cómo es su vida en Europa y cómo fue su experiencia en Croacia

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 EFE 162
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En un diálogo exclusivo con Infobae, Adrián Calello habló sobre su presente en el Siena de Italia, que actualmente está peleando por permanecer en el fútbol grande del Calcio. "Estoy contento con mi presente porque hace cuatro partidos que vengo jugando y por el momento del club. Cuando yo llegué el equipo estaba seis puntos por debajo de los equipos que se salvaban del descenso, y hoy en día estamos en las mismas condiciones que el Genoa y el Palermo".

Tras cuatro años en Croacia, jugando para el Dinamo Zagreb, donde consiguió todos los títulos de Liga que disputó, el volante central notó la diferencia futbolística al pasar a una competición de mayor nivel. "Fue complicado, sobre todo en los entrenamientos, porque acá se trabaja mucho en lo táctico y me tuve que adaptar lo más rápido posible. Estoy sólo por seis meses a préstamo, pero la diferencia es muy notoria entre el juego italiano y el croata. La Liga de Croacia no era tan competitiva, en cambio en Italia, juegues contra quien juegues, es una final. Una guerra".

Habiendo conseguido seis títulos en total con su antiguo equipo, para el oriundo de Quilmes "el campeonato local era muy accesible, porque teníamos a un solo rival que era fuerte: el Hajduk, y después no había muchas más competencias. También jugábamos la Champions League, pero eso era otra cosa".

La diferencia en el plano deportivo fue para el ex Independiente muy notoria. Sin embargo, cambiar de institución le favoreció el aspecto personal. "El cambio me hizo muy bien. Después de salir cuatro años seguidos campeón con el Dinamo Zagreb, necesitaba un fútbol más competitivo. Si bien ahora estoy peleando el descenso, tengo el pase en mi poder y puedo tener la posibilidad de irme a otro equipo, que espero que sea italiano. Acá se vive y se juega muy bien".

Su vida en la capital croata no fue para nada fácil. "En Croacia era todo muy distinto y me costó mucho la adaptación. Para aprender el idioma completamente, me costó tres de los cuatro años en los que estuve. Los entrenamientos, las costumbres y la comida eran muy diferentes. En cambio, en Italia vivo como en Argentina, me siento mucho más cómodo".

Pese a la distancia, Adrián Calello sigue al fútbol argentino. En la era de la información y con la herramienta de internet, el jugador no se pierde ningún partido del club de sus amores. "Vengo sufriendo mucho porque no me gusta el momento que está pasando, mi situación es similar y sé lo que es jugar con la presión del descenso y la verdad es que no es para nada lindo. Más cuando hay un clima en el que la gente te lleva a la desesperación y te provoca muchos nervios. Ojalá que todo se pueda revertir, porque Independiente, como club grande que es, tiene que salir adelante".

De muy joven y con sólo dos temporadas disputadas en la primera del "Rojo", el hombre del Siena no dudó en afirmar sus deseos de regresar a la institución que lo vio nacer. "Tengo una deuda pendiente porque desde los 9 hasta los 21 años jugué en el club y mi sueño era salir campeón en primera división. Como sólo estuve dos años y medio, me gustaría volver para salir campeón".

Para quienes no recuerdan las características de Adrián Calello, el volante se define como "un cinco defensivo como Mascherano, aunque él tiene otras cualidades, por eso juega en el Barcelona".

Si bien con su actual equipo está viviendo una situación similar a la de Independiente, las diferencias entre un país civilizado y la Argentina también se destaca en el fútbol, porque según el mediocampista, "la vida es mucho más tranquila, la ciudad es como un pueblito y el Siena en particular está acostumbrado a jugar en Segunda División y en Primera, porque sube y baja bastante seguido. Además la presión la tienen otros equipos como el Genoa o el Palermo, que tienen una estructura económica muy superior. Sin embargo, nosotros estamos más enteros que el resto de los equipos porque jugamos más tranquilos". Definitivamente, el apriete que vivió Luciano Leguizamón en la salida del entrenamiento en Ezeiza, en Italia es un hecho impensado.

Residiendo en la región de la Toscana, para el bonaerense es una gran satisfacción permanecer en una ciudad donde el cariño de la gente no depende de los resultados: "Me siento muy a gusto y muy cómodo porque mi mujer está embarazada de ocho meses y juntos vivimos en una casita que es muy moderna. La gente de acá es súper afectuosa, desde el dueño que nos alquila la casa hasta el último vecino. El fútbol es secundario".