Ferenc Puskas es uno de los mejores jugadores que tuvo el fútbol mundial a lo largo de su historia. Nacido un 2 de abril de 1927, el húngaro comenzó en Budapest sus primeros pasos en el deporte, en medio de una Europa que había tenido la Primera Guerra Mundial y que se acercaba a la Segunda, que arrancó en 1939 y se extendió hasta 1945, lo que obligó a no llevar a cabo cualquier actividad deportiva.
En ese contexto, Puskas comenzó a mostrar su habilidad de a poco, hasta que en la década del 50' empezó a lograr resultados históricos para su país, tras obtener la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 y quedar a un paso en el Mundial de Suiza 1954, donde fue finalista y perdió ante Alemania 3 a 2, tras ir ganando 2 a 0. En esos años, el Honved de su país lo disfrutó con cinco trofeos y la participación en la Copa de Campeones de Europa 1956, año en el que estalló la Revolución húngara y por lo que decidió no volver, ya que se fue a buscar otro club.
Fue así que el Real Madrid se fijó en el jugador que formaría una gran dupla con Alfredo Di Stéfano y que obtendría cinco Ligas españolas, tres Copas de Europa, dos subcampeonatos y una Copa Intercontinental. Por este motivo ganó el Balón de Plata, fue máximo goleador de la Copa de Europa en dos ocasiones y de la Liga de España en cuatro oportunidades, además de estar entre los 100 mejores, según la historia de la FIFA, entre otros logros.