La Copa Libertadores es el torneo que cualquier equipo de Sudamérica anhela obtener; sin embargo, en décadas anteriores el objetivo era tan grande, que los encuentros eran verdaderas batallas campales, donde había que ser 'guapo' para ganar como visitante en los juego que determinaban una clasificación o el título. No obstante, la pelea más recordada de todas tuvo como protagonista a Boca Juniors y a Sporting Cristal de Perú un 17 de marzo de 1971.

En aquella jornada, el club de La Ribera tenía que ganar para clasificarse a las semifinales y enfrentaba a un conjunto peruano que ya estaba eliminado; sin embargo, los incaicos empataron 2 a 2 (tras estar abajo 2 a 0 por los tantos de Jorge Coch y Ángel Clemente Rojas) con los goles de Orbegoso y González Pajuelo, lo que provocó un clima tenso en la Bombonera, que finalmente comenzaría la batalla a poco del cierre.

Roberto Rogel buscó simular una falta y el árbitro uruguayo Alejandro Otero no cobró nada. A partir de ahí, Rubén Suñé le pegó a Alberto Gallardo, quien luego le devolvió una patada voladora; Coch fue contra Mellán (luego vinieron jugadores visitantes a pegarle); mientras que al mismo tiempo, Rogel y Silvero se peleaban contra el resto de Sporting Cristal. Después, Luis Torres fue 'noqueado' por Suñé, Coch le fracturó el tabique a Eloy Campos y Rogel le produjo a Mellán una conmoción.

Por este motivo, los dos jugadores peruanos fueron al Hospital Argerich, Suñé a una clínica con siete puntos de sutura y el resto de los futbolistas a la Comisaría 24. Además, hubo 19 expulsados, salvo Rubén Sánchez, Luyis Rubiños y Julio Meléndez, todos de Boca. Ante esto, la CSF le dio por perdido el último partido ante Universitario, que gracias a ellos se clasificó sin jugar a las semifinales.

Suñé recibió un año y seis meses de suspensión; Rogel un año y cuatro meses; Roberto Cabrera un año y dos meses, Coch un año y el técnico José María Silvero también. Todo esto por la AFA; en tanto, la CSF apenas le dio seis partidos a Suñé, cuatro a Rogel, Rojitas y Cabrera; dos a Pianetti, Palacios y una a Ovide. Todo esto en Boca, porque en Sporting Cristal, Mellán sufrió seis juegos de suspensión, Campos, La Torre, González Pajuelo y Gallardo cuatro, mientras que Elías y Torre dos y Quesada uno, respectivamente.