A menudo suele acaparar la atención en los medios, no solamente por sus performances dentro del campo de juego, sino también por los episodios 'polémicos' en los que se mete a menudo. En las últimas semanas, acordó su incorporación al Milan, club del cual es hincha, desde que empezó su carrera profesional en el Inter, justo el archirrival, donde de todas formas se lo vio declarar alegremente su simpatía por el 'Rossonero'.
Sin embargo, la imagen de tipo 'duro' con la que se exhibe en cada partido –la mayoría del tiempo se lo nota con el seño fruncido y hasta pocas veces grita los goles que convierte- quedó totalmente en el segundo plano con el acto de amor que les ofrecerá a sus padres adoptivos, Francesco y Silvia, la pareja italiana que se hizo cargo de él cuando tenía 3 años, en 1993.
Sus nombres ("Franco" en representación del padre) fueron grabados en sus botines, que son patrocinados por la marca deportiva de la 'pipa', en color blanco, mientras que en el calzado predominan el negro y amarillo. Cabe mencionar que el nacido en Sicilia, que tiene ascendencia ghanesa, tuvo complicaciones de salud en sus primeros años de vida, y Thomas y Rose Barwuah, sus padres biológicos, hicieron un intento por tenerlo de vuelta, cuando su fama en el fútbol ya era vasta.