En 2005, luego de que muriera Juan Pablo II, los máximos representantes de la Iglesia se reunieron para elegir un nuevo Papa. Como se sabe, el elegido acabó siendo Joseph Ratzinger, que fue ungido en el puesto como Benedicto XVI. Sin embargo, los candidatos fueron muchos y, entre ellos, estuvo el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio.
En aquel entonces, el diario italiano L'Expresso había destacado que Latinoamérica tenía buenas chances de colocar un representante en el puesto. En ese momento, Sandro Magister, periodista especializado en el Vaticano, había destacado que entre ellos había "uno sobre todos: el argentino Jorge Mario Bergoglio, de 69 años, arzobispo de Buenos Aires, jesuita, hombre de intensa espiritualidad y de autorizada fuerza".
El periódico italiano había destacado además como un punto a su favor el rol que tiene en el Vaticano el obispo argentino Leonardo Sandri, hombre que hace funcionar la máquina del palacio apostólico y mano derecha del cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado y número dos de la jerarquía vaticana.