Smart, quien se desempeñó como ministro en la provincia de Buenos Aires entre 1976 y 1979, fue condenado a prisión perpetua por el Tribunal Oral Nº 1 de La Plata por los crímenes cometidos durante en la dictadura en los centros de detención clandestinos conocidos como "Circuito Camps".
La misma pena recibió el ex subjefe de la Policía Bonaerense Miguel Etchecolatz, quien ya cumplía una condena similar dictada por el mismo tribunal.
La lectura de la sentencia despertó un estallido de gritos y aplausos por parte del público.
En ese momento, Etchecolatz extrajo de entre sus pertenencias un cartel que exhibió de manera provocativa, por lo que el presidente del tribunal Carlos Rozansky ordenó su desalojo de la sala, antes de que se conociera la pena de Smart.
El ex comisario afirmó que "ya" estaba "condenado" por ese tribunal, al que tildó de "revolucionario", porque "para ellos" es "su enemigo".
Los jueces sostuvieron que los crímenes de lesa humanidad que se juzgaron fueron cometidos en el marco de un "genocidio" perpetrado contra un grupo nacional con la intención de su "exterminio".