Así como San Lorenzo logró que la Legislatura aprobara su regreso a Boedo, ahora Huracán intenta lograr su objetivo: que no le quiten espacio de su predio de entrenamiento. Es que en 2008 al "Globo" se le terminó el tiempo de cesión de la "Quemita" y ahora están intentando extender el plazo por 20 años más.
Pero el inconveniente pasa porque un proyecto del PRO quiere extenderle la concesión, pero con 1.7 hectárea menos. Claro está, en Parque Patricios no quieren saber nada de que le quiten parte del lugar, más aún teniendo en cuenta que justo la parte que intentan restarle comprende tres canchas de juego (una es nada más ni nada menos que de la Primera, mientras que las dos restantes las utilizan las divisiones inferiores).
Y todo parecía indicar que el día de la definición había llegado, ya que estaba pautado que se llevara a cabo de la votación que dictaminaría si le van a mantener la totalidad o no del predio. La solución debía salir del sufragio de los 60 legisladores, debiendo llegar al menos a las 40 votos para que haya resolución.
Sin embargo, en las últimas horas optaron por no tratar el tema en la Legislatura y quedó postergado para el año siguiente. Pese a esto, cientos de hinchas de Huracán se movilizaron hasta la calle Perú, bajo el lema de "La Quemita no se toca", con la intención de conseguir que su voz sea escuchada. Enterados de la noticia, comenzaron a desconcentrar el lugar.