El presidente del Grupo Pachuca, Jesús Martínez, dio a conocer la decisión tomada por su familia y el club sobre la disposición de los restos mortales de Miguel Ángel Calero. Permanecerá cerca de su familia en su Colombia natal y de sus afectos de la última década.
Pachuca fue su segundo hogar. Desde su llegada en el año 2000 comenzó a transformarse en un símbolo "tuzo" y tras su retiro profesional, comenzó a entrenar a los arqueros del primer equipo. Además de acompañar a sus hijos de 14 y 20 años en la divisiones menores del club.
"El palco ya tiene su nombre, pero queremos hacerle una gran estatua en la Universidad o en el Estadio, queremos también una escuela de porteros (con su nombre)", anticipó Martínez, una de las personas más cercanas desde el primer momento a Sandra, esposa de Calero, y al resto de su familia.
Miles de aficionados le dieron su adiós el martes en Pachuca. Lloraron, aplaudieron y corearon su nombre después del impacto que causó su muerte cerebral y el posterior fallecimiento horas después.
Joseph Blatter envío sus condolencias: "Con sumo y hondo pesar, te escribo estas líneas tras conocer la triste noticia del fallecimiento prematuro de Miguel Calero a la edad de 41 años. No sólo representó con mucha honra a su país de nacimiento, Colombia, sino que también fue uno de los protagonistas en México, su país de adopción".