El fútbol rumano no se caracteriza por tener grandes jugadores a nivel mundial, a pesar de algunas excepciones que brillan en Europa, al menos desde el retiro de la dorada generación de George Hagi y compañía. Por el contrario, sucesos graciosos vienen aconteciendo últimamente, por citar un caso, un entrenador se sacó de quicio con el árbitro y revoleó la camilla para los lesionados adentro del campo de juego. Ahora, otro caso particular.
Se trata de la aparición del arquero más gordo del mundo. Es de origen brasileño, se llama Daniel Badislav, pesa 130 kilogramos y mide 1,73. Acaparó la atención en un encuentro válido por la cuarta división del ascenso rumano, pese a que un compañero se agredió físicamente con un rival y más tarde le tiró un manotazo en la cara al árbitro del partido. "Baronul" tiene como ídolo a Daniel Dimitru Coman, guardameta del Vaslui de la Primera de Rumania; y mantiene la ilusión de consagrarse en Bucarest y dar el salto grande.