Las cosas en el vestuario del Real Madrid no están para nada bien y la situación se acentuó con el paso del tiempo y de los partidos. Luego de un muy mal arranque en la Liga española, donde se encuentra a ocho puntos de distancia del líder Barcelona (lo visitará el sábado en el Camp Nou), las aguas se fueron recién aquietando por el debut con triunfo en la Champions League y por las últimas victorias ante Rayo Vallecano y Deportivo La Coruña. Pero siguen saliendo a la luz las divisiones...
En el entretiempo del encuentro del pasado domingo ante los gallegos (fue triunfo 5-1 con amplia superioridad), José Mourinho, enojado por la labor de un equipo que comenzó perdiendo, sacó a Mesut Özil y lo reemplazó por Kaká. Ante esto, quien no quedó conforme con la decisión y planteó la idea de "tomar cartas en el asunto" fue el marcador central Sergio Ramos, un histórico de la institución y que hace un tiempo atrás también pagó los fastidios del DT con suplencia.
Entonces, el internacional de la Selección de España salió al campo de juego del Santiago Bernabéu con la número '10' del nacionalizado alemán debajo de su tradicional remera '4', con la intención de solidarizarse y mostrarla a todo el estadio en caso de marcar un gol. Finalmente no tuvo la oportunidad de marcar y el hecho no pasó a mayores, pero en la prensa ibérica comenzó a hablar de una verdadera actitud desafiante del jugador hacia la autoridad del técnico.
Luego del escándalo mediático por lo sucedido, Ramos intentó aclarar el panorama en su cuenta personal de Twitter, aunque pareciera ser demasiado tarde: "Mesut es un gran amigo y le dije hace tiempo que mi primer gol de la temporada sería para él y aprovechando su cambio me puse su camiseta confiando en que podría ser mi primer gol. Nada más. Por otra parte, mi relación con Mourinho es buena, honesta y clara. Respeto sus decisiones y es para mí el mejor entrenador. ¡Hala Madrid!"
Pero... ¿Era el momento para una demostración así? Por lo visto, en Europa también se consigue y el central trató de aliviar la situación para no sufrir un castigo como el que adaptó Julio César Falcioni con Pablo Ledesma: "Mientras yo sea el DT, vos conmigo no jugás más".