Por favor, que sea el punto de partida... Pero ganamos de casualidad y a pesar del planteo defensivo de Zubeldía

Si únicamente se analiza el resultado, se ganó y listo. Pero si se toman en cuenta las formas, se celebran los tres puntos pero preocupa el nivel de un equipo que ganó porque sólo acertó en un cabezazo y porque River falló tres claras por dos centímetros. Entonces... Esta victoria es obra de la casualidad, ya que no hicimos nada para ganarlo

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Fotobaires
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Se ganó. Se consiguió triunfar luego de dos derrotas consecutivas. En definitiva, esto es lo más importante. Y no porque seguimos entre los de arriba (no tenemos con qué salir campeones), sino porque no nos metemos en la lucha de abajo.


Ahora... Racing jugó tan mal que como lo hizo ante Belgrano y Estudiantes. La única diferencia es que se ganó como consecuencia de una pelota parada (no siempre nos van a dar los tres puntos) y porque el rival no tuvo puntería. Nada más.

Este Racing fue más de lo mismo. O peor. No genera juego, no patea al arco, no tiene sociedades, sólo apuesta a lo que haga Centurión. Y nada más.

Zubeldía decidió ir al "Monumental" con siete defensores. ¿Cómo siete? Sí. Pelletieri y Zuculini no pasaron mitad de cancha y Villar jugó de '3 bis'. La muestra más clara es la inentendible decisión de sacar a Camoranesi (el único que entiende el juego, más allá de algunos errores).

Resignó el ataque. Se sintió menor (y lo fue durante todo el partido) que un River que juega tan mal como nosotros. "Sabíamos que no podíamos cumplir la dos funciones (ataque y defensa) de la mejor manera. Por eso, me incliné por una de ellas", confesó Zubeldía tras el partido.

Pero, Luis... Vos sos el técnico y tenés que trabajar para que el equipo defienda y ataque. Y si no, ¿para que entrenás al plantel en la semana? Un nuevo desacierto de un entrenador que también mostró una alarmante falta de capacidad para leer el partido y se equivocó en todos los cambios:
* Camoranesi por Sand: cuando River decidió defender con sólo tres jugadores, sacó un delantero. ¡Increíble!
* Corvalán por Villar: más muestras de que sólo había que defender. Todos atrás. Todas las segundas jugadas para River. Más mensajes de que no queríamos pasar de mitad de cancha.
* Aued por Centurión: ¡Sin palabras! ¿Para que fueron Hauche, Cámpora y Fariña al banco?

Seguramente habrá personas que cataloguen este planteo de Zubeldía como "inteligente". Pero... ¿Qué es "inteligente"? ¿Que el remate de Trezeguet se vaya por apenas centímetros? ¿Que Saja tenga otra extraordinaria atajada, este vez ante Mora? No, señor. Esto no es inteligencia. Esto es suerte. ¿Cuántos partidos vamos a ganar casi sin patear al arco?

Y la suerte no siempre dice "presente". Entonces, hay que trabajar (dicen que Zubeldía lo hace, pero no se nota), hay que encontrar volúmen de juego, hay que patear al arco. Cosas que este Racing sólo tuvo ante Independiente.

Entonces, y teniendo en cuenta todo esto, no hay dudas... A River le ganamos por casualidad no por causalidad. Jugamos mal como siempre, pero la suerte estuvo de nuestro lado y ganamos como casi nunca en la "Era Zubeldía".

Ante todo esto, se destaca el triunfo en sí mismo. Siempre es "lindo" ganar, y más en un clásico históricamente esquivo. Los protagonistas se encargan de expresar que los triunfos dan tranquilidad como para mejorar lo que se hace mal.

Bueno... Esperemos que sea el caso. Porque Racing juega muy mal y no siempre vamos a ganar de "suerte". De hecho, perdimos más de lo que ganamos desde que empezó la temporada.

¡Por favor, Zubeldía! Empecemos a trabajar como equipo y utilicemos esta victoria como el puntapié de una racha de triunfos que se consigan como consecuencia del buen juego colectivo, el cual en Racing está ausente desde hace mucho tiempo.

Martín Arata

PD: Este triunfo también le da tranquilidad a Cogorno, que otra vez había mostrado su inaptitud con las declaraciones que hizo durante la semana condicionando la continuidad del técnico. De él depende la decisión. Entonces, el mensaje siempre tiene que ser claro. Por si o por no. Pero claro. Y nuestro presidente carece de esta capacidad.