Lo último que ha hecho Katy Perry es confiarle una copia de las llaves de su departamento de Los Ángeles a John Mayer. Sus familiares le suplican a la cantante que vaya más despacio en su relación.
Sin embargo, esto no quita que estén especialmente felices de que por fin haya cerrado su pasado con su ex esposo, Russell Brand.
Al parecer, según apuntan desde The Sun, "a John le parece más fácil hospedarse en hoteles que en el departamento de Los Ángeles de su chica. Pero Katy insiste en que debería quedarse con ella: piensa que tiene sentido".
Y es que la pareja disfrutó, hace unos días, de un alocado viaje a Las Vegas durante el que bromearon sobre casarse en una capilla dedicada a Elvis Presley. Finalmente, se emborracharon tanto que no pudieron llevarlo a cabo.