Los cuatro hinchas de Boca Juniors acusados de arrojar un cartel de publicidad al banco de suplentes de Independiente se negaron a declarar o no se presentaron ante la Justicia, por la acusación de "crear una situación de violencia en espectáculos deportivos".
Fuentes judiciales informaron que Pablo y Federico Blanco se negaron a declarar ante el fiscal penal porteño Walter López, y Pablo Vanderruster pidió una postergación de su indagatoria hasta poder contar con toda la prueba que hay en la causa.
En tanto, Marcelo Fridman directamente no se presentó a la audiencia del viernes pasado a la que estaba citado y se le fijará una nueva fecha de indagatoria.
Los cuatro hinchas fueron identificados por el fiscal López como quienes arrancaron un cartel de publicidad y se lo arrojaron al banco de Independiente cuando los suplentes y el cuerpo técnico festejaron el gol del empate 3 a 3 sobre el final del partido de ida jugado hace dos semanas por la Copa Sudamericana.
La acusación en su contra es por violar el artículo 8 de la ley 24.192 de violencia en espectáculos deportivos, que castiga con prisión de seis meses a tres años a quien "sin crear una situación de peligro común impidiere, estorbare o entorpeciere, el normal funcionamiento de los transportes e instalaciones afectadas a los mismos, hacia o desde los estadios".
Al día siguiente de los hechos, el fiscal López allanó el estadio de Boca y el Ministerio de Seguridad de la Nación clausuró la Bombonera por una fecha, lo cual obligó a que el partido jugado el último domingo contra Atlético Rafaela se llevara a cabo en el estadio de Vélez Sarsfield.