La alerta se desencadenó a partir de un malentendido entre el piloto y la torre de control del aeropuerto Ámsterdam-Schiphol, en Holanda.
El Ministerio de Defensa envió entonces dos cazas F16 para interceptar el avión. La aeronave Vueling VY8366, con 183 pasajeros a bordo, aterrizó en la pista del aeropuerto hacia las 13:30, horal local, rodeado por personal militar. El piloto, y después varios pasajeros, informaron que no se había producido ningún secuestro.
Los responsables de seguridad en Holanda indicaron que al principio
aunque por las conversaciones registradas entendieron que existía algún tipo de problema.
La vocera de la Coordinadora Nacional para la Lucha contra el Terrorismo y Seguridad aclaró: "Debido a la pérdida de contacto por radio con la aeronave, mandamos por precaución dos F-16 a Schiphol. El caso está ahora en manos de la policía militar. Ahora estamos a la espera de sus resultados".
Hace menos de dos meses se produjo otro caso parecido con un avión español, también de Vueling, que cubría la ruta Málaga-Ámsterdam. La aeronave perdió las comunicaciones con la torre de control de París en un momento dado del vuelo; por miedo a un posible secuestro, las autoridades pusieron en marcha el protocolo de emergencia para este tipo de casos.