Jerry Lard fue condenado a muerte por inyección letal en el condado de Green, ubicado en el estado de Arkansas, por el asesinato que cometió el 12 de abril de 2011.
Todo comenzó cuando el agente Jonathan Schmidt detuvo un vehículo en un control de tráfico rutinario y demoró al conductor por no tener puesto el cinturón de seguridad.
Pero cuando fue por el pasajero que se encontraba en el asiento trasero, éste salió del coche y le disparó a quemarropa en el rostro.
Lard saltó fuera del automóvil que manejaba en el mismo instante en el que el agente de la fuerza de seguridad abría la puerta trasera. El primer balazo impactó en la cara de Schmidt y después inició un tiroteo con el sargento Corey Overstreet, resultando ambos heridos.
"Cuando un funcionario es asesinado en el cumplimiento de su deber, no hay nada más grave por lo que se pueda procesar a quienes cometen este delito", dijo el fiscal Scott Ellington a medios estadounidenses.
Luego de haber deliberado durante algo más de una hora, Lard, que tenía 38 años, finalmente fue condenado a la pena capital.
Cuando el juez Brent Davis leyó la sentencia de muerte varios integrantes del jurado se encontraban llorando, mientras que Jerry Lard, tras escucharla, sólo bajó su cabeza.