El Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia ordenó abrir una investigación contra la Policía Bonaerense por la "posible inacción de personal" durante el ataque que sufrieron periodistas de Crónica, Tiempo Argentino, medios locales y la agencia Télam cuando cubrían una protesta frente a un hospital de Malvinas Argentinas.

Los trabajadores de prensa se dirigían a cubrir una protesta de familiares de Celeste Morales, que denuncian al hospital Claudio Zin por un presunto caso de mala praxis que provocó la muerte de la niña de 8 años. Pero al llegar, una patota de entre treinta y cincuenta personas encapuchadas la emprendió contra ellos.

"Me tiraron al piso, me pegaron en la cabeza y me tiraron el gas pimienta, diciéndome que me iban a matar", relató Ignacio "Nacho" Vaschetto, del sitio web Malvinoticias, en declaraciones a Télam. Además, el cronista identificó a los agresores con el intendente local, Jesús Cariglino.

La agencia estatal precisó además que uno de sus periodistas, Julio Mosle, fue "subido por un grupo numeroso de agresores sobre el capot de un patrullero de la Policía Bonaerense, donde le propinaron una dura golpiza ante la mirada del personal uniformado que en ningún momento intervino".

Sin embargo, el chofer Carlos Federico Molinari, que trabaja trasladando a los periodistas para la agencia Télam, denunció que fue intimidado por "personal de tránsito de la municipalidad", según la declaración que realizó ante la Policía Bonaerense a la que accedió Infobae.com.

Cuando se dirigía a intentar ayudar a su compañera, la fotógrafa Florencia Daunes, Molinari se encontró con que "estaban cortando la calle dos móviles con el logo municipal de 'vial'". Allí, según consigna su declaración, "un personal de tránsito de la municipalidad se le acercó y le pidió de mala manera y en forma agresiva que le diera los papeles del auto (…). Lo hace avanzar unos veinte metros más adelante y allí le indica que le va a secuestrar el auto sin darle explicaciones".

Luego, otro inspector de tránsito se subió a su auto y lo guió hasta un punto donde se hallaban "dos móviles de la Policía de la Municipalidad quienes (sic) lo revisan y le dicen que tenían que ir a la comisaría, haciéndolo subir esposado". "Cuando lo subieron a la camioneta municipal, los manifestantes nuevamente lo intentaron agredir, no lográndolo", consigna la declaración testimonial. El texto no indica sin embargo qué sucedió luego de que subiera al automóvil policial.

A raíz de estos hechos, el gobierno de Daniel Scioli dispuso la intervención de la auditora general de Asuntos Internos, Viviana Arcidiácono, según se informó en un comunicado.