El Gobernador de Florida se regodea con las desventuras del rey español

Rick Scott lo visitó en misión comercial, pero arrancó mal. Indagó detalles de la polémica fractura del monarca en Botswana y bromeó: "¡He cabalgado elefantes, pero nunca he tratado de cazarlos!". No hubo risas. Vea el video

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El segmento de video que acompaña esta nota, extraído del programa Intermedio que se emite por la cadena española La Sexta, muestra paso a paso la desafortunada presentación de la máxima autoridad del Estado sureño de Estados Unidos a su llegada al despacho de Juan Carlos I de Borbón.

La idea del político, que también había estado haciendo turismo en Botswana, probablemente haya sido la de romper el hielo, pero no eligió las palabras correctas: "¡He cabalgado elefantes, pero nunca he tratado de cazarlos!".

La frialdad del rey español, forzando la sonrisa y tratando de dilucidar si había interpretado bien el inglés de su invitado, dejó en claro que volvió a sentir el peso de recordar un tema que le ha producido dolores y críticas con igual intensidad. No era la mejor manera de iniciar un diálogo comercial.

Pero no conforme con semejante presentación, el Gobernador republicano volvió a la carga. Ávido por compartir sus experiencias en el país africano, explicó una situación embarazosa en la que se vio perseguido por elefantes junto a su esposa, que no se privó de aportar su bocadillo en la conversación. La insistencia termina por fastidiar a Juan Carlos, que prácticamente ignora los comentarios, salvo cuando Scott le pide que cuente lo que imagina como una gran aventura: el momento de la fractura.

Pero el rey lo decepciona: "Fue por la noche, saliendo de la cama", murmura mientras sus ojos ya echan fuego sobre los de Scott.

- ¿De verdad? Yo había oído una historia mejor. ¡Usted estaba preparado para dispararle a algo y se cayó! -remata Scott haciendo gala de una falta de tacto ya inverosímil.

Así, lo que parecía ir camino a un reporte sobre economía política se convirtió en un capítulo más de la polémica incursión del monarca a Botswana. Su safari de caza, frustrado por una dolorosa fractura de cadera y criticado como un lujo real que parece vivir en un mundo aparte de la crisis que sufre el mismo pueblo -que costea su trabajo-,  volvió al prime time de la TV española.

El mérito exclusivo es de Rick Scott, que al regresar a su Estado sostuvo que el éxito de la misión comercial "se verá con el tiempo", pero no pudo evitar reconocer la enorme metida de pata, pedir disculpas y deshacerse en elogios.