Junto con el grupo Blackstone, Mubadala Development Co. de Abu Dhabi , el grupo Raine y el magnate del cine David Geffen, la empresa nipona de productos electrónicos busca quedarse con un catálogo que incluye canciones como "New York, New York" y "Rolling in the Deep", de Adele.
Por su parte, la Comisión Europea anunció en su sitio web que el 19 de abril decidiría si permite o bloquea el acuerdo, aunque fiel a sus normas no brindó detalles de las concesiones que le fueron ofrecidas. La fecha límite anterior para dar a conocer su decisión era el 2 de abril.
Gracias a su división Sony Music, la compañía japonesa es la cuarta mayor integrante de la industria de la música, por detrás de Universal Music Group de Vivendi, EMI y Warner Music.
A su vez, Citigroup está vendiendo EMI, tras haberse hecho cargo del grupo cuando su anterior dueño, Terra Firma, suspendió los pagos de unos préstamos del grupo de inversión.
Se prevé que el consorcio liderado por Sony cite la fuerte competencia existente en el sector discográfico dentro de sus argumentos ante los reguladores de la Unión Europea. Y también argumentaría la creciente presencia de distribuidores online como Apple, Amazon y Spotify.
Impala, una organización comercial que representa a las compañías de música independientes del Viejo Continente, le ha pedido a la mencionada comisión que bloquee el acuerdo, alegando que esto le daría a Sony un poder excesivo y conllevaría un mercado demasiado concentrado.
El viernes pasado la UE abrió una profunda investigación sobre la oferta de Universal por EMI, argumentando preocupaciones sobre la cuota de mercado, potencialmente alta, si se concretara la adquisición.