La jueza federal Sandra Arroyo Salgado ordenó un allanamiento en las oficinas de la compañía Molinos Río de la Plata, ubicadas en la localidad de San Isidro.
El operativo judicial se realizó junto a personal de la Administración Federal de Ingresos Públicos, según anticipó en exclusivo C5N.
El allanamiento se realizó en la sede de Uruguay y Panamericana y estuvo enmarcado en una causa en la que se investigan presuntas irregularidades impositivas.
Fuentes de la AFIP estimaron que considerando los intereses resarcitorios, la evasión de impuestos podría llegar a 300 millones de pesos.
Origen de la maniobra
Según el organismo recaudador "la maniobra de evasión se llevó a cabo desde 2006 a través de una planificación pensada específicamente para tal fin y donde estarían involucrados uno de los estudios de abogados más grandes del país, que ofrecen a las firmas forzar las leyes para obtener la mayor cantidad de beneficios impositivos posibles".
Observa la AFIP que "en la Argentina, Molinos aprovechó un convenio vigente con Chile que evita la doble tributación internacional. En el país trasandino, la empresa usufructuó las exenciones impositivas para las sociedades holding (empresa que controla las actividades de otras), ya que allí no tributan impuesto a las Ganancias respecto de las remesas de utilidades de sus sociedades controladas en otros países. Cabe destacar que en Chile, Molinos cuenta apenas con una oficina sin capacidad productiva alguna".
Molinos puso su sede local en dependencia del holding chileno, el cual no tributó Ganancias por las remesas enviadas desde la Argentina, donde está su verdadera actividad. Luego el holding chileno reenvió esas utilidades a la Argentina, donde tampoco pagó Ganancias escudado en el convenio que evita la doble tributación.
Sostiene la AFIP que "con esta maniobra, entre 2006 y 2009, Molinos repatrió a nuestro país unos $450 millones libres de impuestos en Chile y la Argentina. Esta suma equivale al 50% de sus utilidades distribuidas en esos cuatro años. Además esta práctica continúa en la actualidad por lo que la AFIP prosigue su investigación para observar la conducta tributaria de la empresa entre 2010 y 2012.
Frente a esta maniobra, la AFIP considera que existe un abuso del convenio de doble tributación y que se trata de una ingeniería montada al sólo efecto de no pagar impuestos, armada por los estudios de abogados que ofrecen, lo que en la jerga de los tribunales se conoce como treaty shopping (literalmente, venta de tratados), es decir, usar los pactos impositivos firmados por la Argentina con terceros países para eludir el pago de tributos, en especial Ganancias.