A la hora de hacer un repaso por los nombres más nefastos del régimen nazi, de los responsables del Holocausto y de las despiadadas políticas represivas sobre los países ocupados, los primeros que se recuerdan son los del propio Adolf Hitler, el de Heinrich Himmler o el de Adolf Eichmann.
Sin embargo, pocos conocen la historia de Reinhard Heydrich, Director de la Oficina Central de Seguridad del Reich, un frío y calculador jerarca que llegó a ser temido por sus pares y hasta por el propio Hitler, según algunos historiadores.
Heydrich era eficiente en las tareas encomendadas por su superior, el poderoso Himmler, y no mostraba escrúpulos a la hora de llevar a cabo las directivas que conducirían a la política de exterminio. El personaje en cuestión participó además junto a Eichmann de la Conferencia de Wannsee, donde los nazis decidieron aplicar la Solución Final, término eufemístico que encubría la determinación de llevar a cabo el genocidio del pueblo judío.
Mientras mantenía sus funciones en los organismos policiales nazis, y en plena Segunda Guerra Mundial, Heydrich fue designado Protector de Bohemia y Moravia, una suerte de "virrey" de Hitler en parte del territorio de lo que había sido Checoslovaquia.
Allí, con Praga como escenario, y con el atentado que terminó con la vida de Heydrich por parte de dos patriotas checos como hilo conductor, se desarrolla el libro HHhH, del joven escritor Laurent Binet, ganador del premio Goncourt de primera novela.
El ataque, denominado "Operación Antropoide" y planificado en Londres, no acabó con la vida de Heydrich, pero éste murió días más tarde a causa de una septicemia producida por las heridas recibidas y la falta de penicilina. Tras el deceso del jerarca, los nazis lanzaron una serie de represalias y ejecuciones a la largo y a lo ancho del Protectorado.
HHhH, que remite a la frase en alemán Himmlers Hirn heisst Heydrich (El cerebro de Himmler se llama Heydrich), es una suerte de thriller en forma de tragedia clásica y magistral de principio a fin. Binet da a conocer los hechos del atentado y se pone en la piel de los autores del ataque, pero también adentra al lector en el proceso de la creación literaria.
De esta manera, el libro publicado por Seix Barral no sólo es una narración histórica, sino también un ensayo que revela los secretos y técnicas que permiten armar una novela histórica. Binet utiliza ese recurso como una suerte de "conversación" con el lector, al que pone al tanto en forma permanente de las peripecias que enfrentó mientras daba rienda suelta a la pluma.