Ser alto sería una buena noticia para el corazón

Una nueva investigación realizada en los Estados Unidos sugiere que los hombres altos serían menos propensos que los bajos a desarrollar insuficiencia cardíaca. Otros especialistas dudan de que exista una relación directa

Guardar
  163
163

Esto no prueba que unos pocos centímetros protejan el corazón y es posible que las personas altas y bajas tengan otras diferencias, incluida la alimentación y las enfermedades, que podrían influir en sus riesgos cardíacos. Pero aun así, los investigadores estimaron que podría existir algo en la biología de las personas más altas, como la distancia entre el corazón y ciertas ramas arteriales y vasos sanguíneos, que redujera el estrés cardíaco.

"No es algo a lo que le demos demasiada importancia en la práctica diaria cuando pensamos en los riesgos", señaló el doctor Jeffrey Teuteberg, cardiólogo del Centro Médico de la University of Pittsburgh y que no participó del estudio.

Pero la investigación demuestra que existe algo más en el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca que los factores conocidos, como la obesidad, la hipertensión y la diabetes, agregó.

Los datos surgen de 22 mil médicos de 55 años controlados durante un estudio sobre enfermedad cardíaca y cáncer. El estudio incluye información de unos 22 años de seguimiento, en los que 1.444 hombres (el 7%) desarrollaron insuficiencia cardíaca, que es cuando el corazón no tiene fuerza suficiente como para bombear sangre al resto del cuerpo o no se relaja después de cada latido.

El equipo del doctor Luc Djousse, del Hospital de Brigham y las Mujeres y de la Facultad de Medicina de Harvard, en Boston, determinó que cuanto más altos eran los hombres, menos posibilidades tenían de desarrollar insuficiencia cardíaca. Los participantes más altos (de más de 1,80 metros) eran un 24% menos propensos a recibir un diagnóstico de insuficiencia cardíaca durante el estudio que los de 1,76 metros o menos, según detalla el equipo en American Journal of Cardiology.

Sin embargo, a pesar de esas consideraciones, el estudio no pudo probar otro factor detrás de la relación entre la estatura y el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca, según comentó Teuteberg, que aclaró que se necesitan más estudios sobre esa relación.