Los dueños de los locales de lavado aseguran que la ceniza mal limpiada puede llegar a rayar el auto o estropear la pintura y remarcan que a partir de que se desató el fenómeno de la presencia de ceniza en la ciudad se sumaron unos 30 autos por día, es decir 30% más de clientes.
Asimismo sostienen que es común ver un desfile continuo de autos, que aumento la demanda de lavado por las cenizas aunque aclaran que los efectos de la ceniza son algo más molesto que perjudicial para la pintura.
En cuanto a las mejores soluciones a este problema, afirman que lo ideal es hacer el servicio de teflonado aunque enseguida advirten que cuesta 600 pesos con opciones más accesibles de 180 pesos, o el lavado común, por 80 o un lavado común con espuma activa, y luego el sopleteado de cera líquida todo por 36 pesos según informa un matutino.
Los usuarios en tanto destacan que el problema es que, a diferencia de la tierra, si se le pasa un plumero directamente se raya porque es como polvo de vidrio.