Hace unos años atrás, el podio de las carteras de alta gama en Argentina estaba liderado por Louis Vuitton, sinónimo de lujo y exclusividad. Hoy, las consumidoras argentinas están tan informadas sobre las novedades del mundo de la moda que saben cuáles son las nuevas firmas que marcan tendencia y compiten por quién lleva el bolso más selecto.
Pero no cualquiera puede acceder a estos diseños tan exclusivos ya que los precios pueden alcanzar los 180.000 dólares cuando están realizadas en cueros exóticos o con apliques de piedras preciosas. Y, a veces, hasta hay que estar en lista de espera para obtenerla.
"La cartera se ha convertido en los últimos años en algo más que un accesorio. Ya no es necesario combinar a la perfección zapatos y carteras, por ejemplo, ya que la cartera es un objeto de diseño en sí mismo. Hay carteras que son ya famosas y tienen nombre propio como la Birkin de Hermés. Las carteras son exhibidas como objetos que poseen identidad propia", explicó Soledad Ytuarte, asesora de imagen y titular de Image Consulting.
Y agregó: "Hay tantas mujeres como carteras y viceversa. Dentro del universo femenino, hay quienes adoptan la cartera como un ítem aspiracional y otras mujeres para las que una cartera no es más que un simple accesorio. Hay mujeres que no dejarían que una cartera les quite protagonismo y otras que depositan en una cartera, bolso o sobre, su identidad entera".
De esta forma, los blogs, revistas y toda publicación vinculada a la moda les dan protagonismo a las carteras más que nunca y muestran los modelos más codiciados y cómo los lucen las celebrities.
A grandes rasgos, hay tres grupos de mujeres que consumen estos diseños: aquellas –las menos– que forman parte del grupo selecto que las puede adquirir sin resignar demasiado, las que dejan su sueldo con tal de lucir un exquisito modelito de estos y –la gran mayoría– las que compra su versión imitación por unos pocos dólares.
Al comprar una cartera de alta gama no sólo se obtiene un objeto de deseo. Según resaltó Luciana Cervini, diseñadora textil y docente en el taller experimental de carteras de la Escuela Argentina de Moda, "será el camino de pertenencia a un determinado grupo social".
"Cuando una mujer adquiere un modelo de cartera o bolso de alguna marca de moda reconocida por un sector de la sociedad, no solo lo hace por las virtudes del producto en cuanto a calidad y funcionalidad: mayormente su elección se basa en la necesidad de adquirir un ícono", explicó Cervini.
Estos productos en un principio son consumidos por personas referentes de la moda y celebridades, pero con el tiempo se masifican y terminan en imitaciones que se pueden conseguir tanto en otras marcas a precios accesibles como en comercios que se dedican a la réplica.
Pero por más parecido que sea al original, no es lo mismo llevar un diseño auténtico. Para el común de la gente las imitaciones pueden pasar desapercbidas pero las más fashionistas las reconocen a distancia. "Los complementos -carteras y zapatos- le imprimen calidad a lo que uno tenga puesto o pueden destruir nuestra imagen por completo", sentenció Ytuarte.
Los modelos top
Una de las firmas que es furor es Hermès y sus modelos estrella: "Kelly" y "Birkin". El primero fue bautizado en homenaje a Grace Kelly luego de salir en la portada de la revista Life en 1950 con la cartera de la firma. Tuvo tanto éxito que pasó a llamarse "Kelly".
El segundo fue diseñado especialmente para la cantante y actriz Jane Birkin. La artista se encontró con el presidente de la firma en un avión en momentos en que se le cayeron sus pertenencias de la cartera. Entonces, él le ofreció hacerle un bolso a su medida y ella le armó un bosquejo de lo que sería su bolso ideal.
Sin dudas, el modelo "Birkin" es furor entre las argentinas pero sólo unas pocas como Juliana Awada o Karina Rabolini pueden llevar una. Es que su precio ronda los 10.000 dólares y hay lista de espera para conseguir un ejemplar, ya que son hechos artesanalmente.
Las propuestas de la firma Louis Vuitton siguen vigentes. Un modelito parte de los 2.000 dólares y puede alcanzar los 100.000 si se trata de diseños exclusivos o con materiales de lujo. Tanto Susana Giménez como Zulemita Menem son fervientes seguidoras de esta marca.
Otro modelo que resiste al paso del tiempo es el Chanel 2.55, creado en 1955. Es furor entre las celebrities internacionales, pero sólo unas pocas locales tienen una original ya que su valor ronda los 3.000 dólares. Una de ellas es Micaela Tinelli, que aprovechó para lucirlo en la apertura de la primera boutique de la firma en el país.
Jimmy Choo, Marc Jacobs, Balenciaga y Prada también integran el podio de los diseños más codiciados, pero no tanto en el país. "Son marcas para mujeres sofisticadas pero amantes del diseño y de un poco de extravagancia", explicó Ytuarte.
La firma que promete arrasar es Goyard, una marca francesa que nació hace más de 150 años, a la que la moda por revivir viejos diseños puso en boga. Tal vez el secreto sean los pocos locales que tiene la firma en el mundo, lo que las hace más exóticas y exclusivas.
En ciudades como París, Londres y Nueva York son furor, pero en Buenos Aires recién aparecen tímidamente. ¿Quién será la celebrity precursora que la imponga como el nuevo objeto de deseo entre las argentinas?