Conozca los secretos del spa que eligen las celebridades internacionales

Reyes, aristócratas, deportistas, figuras del jet set y hasta un Papa eligen la exclusiva clínica suiza La Prairie. En diálogo con Infobae América, su representante en Latinoamérica abre las puertas de un lujo reservado para pocos

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Reyes, aristócratas, deportistas, figuras del jet set y hasta un Papa eligen la exclusiva clínica suiza La Prairie. En diálogo con Infobae América, su representante en Latinoamérica abre las puertas de un lujo reservado para pocos

Willie Carballo es un pionero en la difusión, desarrollo y consultoría de spas-wellness. Especialista en marketing y press sobre la temática, durante más de treinta años se ocupó exitosamente de la difusión y comunicación inicial de iconos mundiales en ese rubro, como el Evian Royal Resort, Vichy Les Celestines, Biotherm-Deauville, Spa Les Thermes Marins de Montecarlo, Mandarin Oriental y Pritikin, entre muchísimos otros.

Desde 1979, representa para América Latina a la lujosa clínica La Prairie, ubicada en Montreux (Suiza), a la que define como "única". "No hay ningún lugar en el mundo que reúna todo ésto: un hotel 5 estrellas con una vista increíble al Lago de Ginebra y con un microclima único, uno de los mejores spas del mundo, donde se aplica la cosmética más avanzada y se brindan tratamientos de revitalización con ochenta años de historia y con la demostración de que realmente sirven. Y además cuenta con un prestigioso centro médico, integrado por sesenta especialistas", así describe Carballo a este centro de rejuvenecimiento que se inició en 1931, cuando el medico suizo Paul Niehans comenzó con la terapia celular, aplicando a sus pacientes inyecciones de células frescas de neonato de cordero, con resultados que sorprendieron a la comunidad científica.

"Armin Mattli, un importante banquero suizo, compró la clínica en 1976 y allí comenzó su impresionante desarrollo. Se adelantó al tiempo, porque hoy la mayoría de los spas más importantes van hacia lo médico; en cambio, él fue desde lo médico hacia el spa", destaca el representante.

La clínica adquirió fama internacional con un impensado protagonista: el papa Pío XII. "En 1953 estaba al borde la muerte y, como última alternativa, el profesor Niehans le aplicó el tratamiento de revitalización. Eso le salvó la vida", cuenta. Ése fue el comienzo del desarrollo del extracto CLP, que, junto con la implementación de variados tratamientos antiedad, han contribuido a la fama mundial de Clinique La Prairie.

Justamente, ese programa -que se adapta según el deterioro del cuerpo y las necesidades del organismo del paciente- sigue siendo la estrella de la clínica. Miembros de las monarquías, aristócratas, acaudalados empresarios y las más reconocidas estrellas del mundo del espectáculo no dudan en ser agregados a la selecta lista de espera -en caso de ser necesario- para poder recibir la codiciada fórmula en la más estricta privacidad. Eso sí, no hay invitaciones, ni publicidad encubierta cuando alguna de estas personalidades asisten. "Todos pagan", asegura Carballo.

Charles de Gaulle, Ronald Reagan, Margaret Thatcher, Marlene Dietrich, Alain Delon, Catherine Deneuve, Jean Paul Belmondo, Isabelle Adjani, Sharon Stone, Michael Jackson, Mick Jagger,  Diego Maradona, Angelina Jolie, Frank Sinatra, Robert Redford, María Callas o Montserrat Caballé son apenas algunos nombres famosos que conocieron en primera persona el lujo y la efectividad del tratamiento de revitalización de La Prairie.

"Dura una semana. Se ingresa un domingo, lunes y martes son días de chequeo médico. El miércoles se coloca una pequeña vacuna en el brazo y el jueves se procede a la aplicación del tratamiento, que es vía oral y no tiene ningún efecto colateral. Se concluye el sábado al mediodía y cuesta desde 21.500 dólares por persona", explica Carballo. "Revitaliza todo el organismo, mejora desde la memoria hasta la actividad sexual, porque reactiva el sistema inmunológico. Si éste está más fuerte, uno se enferma menos y está más vital. Un joven de 20 años tiene vitalidad porque tiene juventud, con los años ésta disminuye y, si se logra incrementarla como lo hace este tratamiento, el envejecimiento se detiene".

El único requisito para acceder a sus beneficios, además -claro está- de disponer del dinero, es ser mayor de 40 años. Pero existe una excepción para ser admitido antes de esa edad y está reservada a los deportistas de alta competencia, debido a su intenso y raudo desgaste físico. "Eso lo decide el comité médico, que es lo que pasó recientemente con el jugador de fútbol Carlos Tévez. Lo habían rechazado por tener apenas 26 años, pero cuando mandamos sus datos médicos, lo aprobaron. Hizo el tratamiento de revitalización y el de control de peso (Weight Management Program), en el que el paciente recupera su silueta, aprende a manejar su realidad, a mantenerse y a ser feliz con su cuerpo", cuenta Carballo. El Weight Management Program dura dos semanas y su precio tiene una base de 27 mil dólares.

"Hay mucha gente que aún compra las cremas de La Prairie pensando que son nuestras, pero no es así. En 1984 la marca se vendió y actualmente el nombre de la cosmética de la clínica -que es la misma que se usa en el spa-  es Swiss Perfection. Ésa es la marca de nuestras cremas", desmitifica Carballo. Aunque si de arrugas se trata y se busca un resultado casi inmediato, puede tomarse el primer vuelo con destino a Suiza y aplicarse la última novedad de la clínica: el Anti Wrinkle Toning Treatment, que estimula el colágeno y recupera la elasticidad de la piel por medio de la corriente eléctrica y la aplicación de finas agujas totalmente indoloras.

Permanecer joven -por dentro y por fuera- y conservar la belleza de un modo saludable, mediante métodos seguros y no cruentos ya no es una utopía. Claro que para acceder a ello hay que tener una importante cuenta bancaria que permita costear el tratamiento. "Hay gente que cambia su auto cada uno o dos años y gasta mucho más de 20 mil dólares. Personalmente, preferiría someterme a este tratamiento y sentirme pleno -aunque para pagarlo tuviera que andar en bicicleta- y no tener un Mercedes Benz en el garage y no tener ganas de manejarlo", finaliza Carballo.