México lanzó la operación Veracruz seguro

Con la nueva estrategía, el Ejército, la Marina y la Policía responderán a un mando único. Tras el término de la huelga, los profesores de Acapulco retornaron a sus labores y son vigilados por patrullas de las fuerzas armadas

Reuters

"No hay seguridad duradera sin policías y ministerios públicos confiables", declaró la vocera del gobierno federal, Alejandra Sota.

El secretario de Gobernación, Francisco Blake, informó que la operación de las fuerzas federales (marinos, soldados y policías) estará bajo un mando único y que con ella se buscará "recuperar los espacios invadidos por la delincuencia".

El anuncio fue hecho horas después de que la Secretaría de Marina anunciara que en los últimos días detuvo a 18 policías de cinco municipalidades de Veracruz, por presuntamente proteger las actividades del cartel de las drogas de Los Zetas.

PUBLICIDAD

Blake informó que en Veracruz hay 21.035 policías, de los cuales sólo 2.234 han sido sometidos a procesos de evaluación y confianza, por lo que agregó que es necesario acelerar el proceso.

Acotó también que se iniciará un proceso para reclutar más policías estatales y se buscará incrementar el subsidio en materia de seguridad para Veracruz, que para 2011 tiene previsto recibir 420,9 millones de pesos (unos 30 millones de dólares) en apoyos federales.

PUBLICIDAD

El funcionario declaró que entre las acciones a realizar estará el patrullaje en colonias y zonas con altos índices delictivos, y el establecimiento de puntos de revisión en carreteras y en accesos a ciudades.

También habrá vuelos y patrullajes marítimos en Veracruz, un estado localizado en el margen del Golfo de México.

En Veracruz ya había presencia de fuerzas federales, aunque no se informó en qué número se incrementaría el personal militar y policial.

En el anuncio estuvo presente el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, quien afirmó que su administración trabajará de manera coordinada con las autoridades federales.

Sobre los policías municipales capturados en los últimos días, la Marina refirió que inicialmente se detuvo a Víctor Osorio Santacruz, alías "El Pantera", quien se desempeñaba como comandante de la Policía en la municipalidad de Ciudad Mendoza. El policía presuntamente vigilaba los movimientos de fuerzas federales en la zona y era el enlace entre corporaciones policiales y sicarios de Los Zetas.

Al comandante se le encontró un sobre con 10.000 pesos y una lista con los nombres de otros policías supuestamente vinculados con Los Zetas.

Las escuelas de Acapulco con seguridad

Las patrullas de policías recorren los alrededores de las escuelas del puerto de Acapulco, donde los maestros retornaron parcialmente a las clases luego de casi seis semanas de paro en protesta por la amenazas de los distintos cárteles del narcotráfico.

El gobierno del estado de Guerrero, al que pertenece Acapulco, señaló que la normalidad regresó a la mayoría de los centros educativos después de una huelga de maestros atemorizados por los mensajes de una banda del narcotráfico que amenazaba con atacar las escuelas si los maestros no pagaban por protección.

El paro de los maestros, que afectó desde agosto a las escuelas de este concurrido balneario turístico en la costa del Pacífico, es tal vez el signo más evidente de cómo la ola de violencia desatada por el crimen organizado y el operativo federal antidrogas, que han dejado más de 41mil muertes en los últimos cinco años, acecha a los centros educativos.

Según un reporte del gobierno de Guerrero, el 90% de las 470 escuelas de Acapulco trabajó el lunes. Algunos dirigentes sindicales señalaron que el paro nunca incluyó a la totalidad de las escuelas y que continúa en parte de ellas.

La disidente Coordinadora de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg) sostuvo que, de 127 escuelas que se habían declarado en paro, un 40% mantenía paralizadas sus actividades.

En las calles que conducen a las escuelas en los barrios más pobres, como Ciudad Renacimiento y Emiliano Zapata, se mantenían este martes los patrullajes de la policía federal, que se realizan en el marco de un plan para proteger a los centros educativos.

En la colonia Emiliano Zapata, una camioneta con policías patrullaba frente a las instalaciones de la escuela de secundaria técnica 117, donde las clases aún no se han reanudado.

"La presencia de los policías es para darnos seguridad, pero no deja de haber miedo", admitió a periodistas Rosa, madre de una menor de 13 años.

Sólo este martes se registraron seis asesinatos en distintos, convertido hace meses en uno de los principales escenarios de la violencia en México.

Una de las víctimas fue hallada a un costado de una escuela secundaria en estado de putrefacción y con varios impactos de bala mientras que otra, identificada como un policía, fue encontrada decapitada, informaron autoridades locales.

Los docentes y el gobierno local habían logrado un acuerdo para reiniciar las clases el lunes.

La alcaldía anunció la instalación de botones de alarma en 170 escuelas y la entrega de cien teléfonos celulares para que los maestros o responsables escolares avisen a la policía en caso de problemas.

Sin embargo, muchos profesores están temerosos de que las medidas tomadas no sean suficientes.

"Vamos a esperar (hasta ver) cómo funcionan las cosas, pero existe mucho temor", señaló Agustín Rodríguez, maestro de una escuela en la zona de Renacimiento.

Acapulco, de 675 mil habitantes, se ha visto azotada por las peleas entre organizaciones del crimen organizado, especialmente entre varios grupos surgidos de la división del cartel de los hermanos Beltrán Leyva, después que el capo del grupo Arturo Beltrán fuera abatido por militares en diciembre de 2009.

La violencia que cerca a las escuelas en México llevó a que varios estados implementaran en ellas simulacros de ataques violentos para enseñar a los alumnos a reaccionar con calma ante las balaceras.