El hallazgo arqueológico fue hecho en el paraje romano de Carnuntum, ubicado a 30 kilómetros de Viena, la capital austríaca. Los investigadores dijeron que el descubrimiento, debido a la amplitud y estado de conservación de las ruinas, hace de éste "un sitio único en el mundo".
La escuela de gladiadores de Carnuntum tiene 1.700 años, como la mayor parte de las ruinas ya encontradas en la zona. Su superficie total es de 11 mil metros cuadrados, de los cuales 2.800 conforman el patio central. Los arqueólogos lograron también identificar los alojamientos de los gladiadores, la zona de entrenamiento, los baños y un jardín.
El sitio fue detectado mediante radares con penetración en el suelo, técnica que facilitó la ubicación de los cimientos que estaban sepultados dos metros bajo tierra.
Carnuntum, a orillas del río Danubio, era la capital de la provincia romana de Pannonia, una parada importante en la ruta del ámbar. Su origen fue un campamento militar establecido por Tiberio, en sus tiempos de comandante del Ejército de Germania, durante una de sus campañas contra los bárbaros. Hacia el año 40 dC, se estableció allí un primer fuerte de piedra. Más tarde hubo anfiteatros (de hasta 8 mil plazas) y un foro. Luego se instaló una colonia administrada por el ejército.
Hoy las ruinas de la ciudad se han convertido en un parque arqueológico cuyo monumento más destacado es un fragmento importante de un arco de triunfo (ver la galería de fotos). A los atractivos que constituyen el anfiteatro, las termas, los sitios de culto pagano y paleo-cristiano y parte de la ciudad antigua, se sumará pronto la recién encontrada escuela de gladiadores.