Las autoridades recuperaron el cadáver el pasado 27 de julio, cuatro días después de recibir el aviso de los submarinistas que lo encontraron mientras buceaban en el lago Tahoe, en California.
El día de su desaparición, el buzo, quien ahora tendría 44 años, estaba acompañado por un amigo, quien no pudo hacer nada para salvar su vida cuando se dio cuenta de que tenía problemas con el equipo de submarinismo.
Gracias a la protección del traje de buzo, el cadáver fue hallado en un estado de conservación notable, tras 17 años en las profundidades del lago.
En 2001, otro grupo de buzos avisó a las autoridades que habían hallado el cuerpo de Widecker, pero en esa ocasión fueron incapaces de volver a dar con él.
La identificación del cadáver se llevó a cabo gracias a la información contenida en el historial dental del buzo.