Cerró sus puertas el influyente restaurante El Bulli

El chef catalán Ferrán Adriá reabrirá su local en el 2014, pero transformado en una fundación de "investigación culinaria". Los comensales debían reservar un año antes una mesa para probar su cocina molecular

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Con una amplia puesta en escena mediática el sábado en el restaurante de Cala Monjoi, en el extremo noreste de Cataluña, el mítico chef Ferrán Adriá cumplió el anuncio que hizo en enero de 2010: cerrar El Bulli.

"El Bulli restaurante ha cerrado sus puertas y ha pasado a convertirse en el Bulli Foundation", reza la página web.

El nuevo proyecto del creador de la cocina molecular, cuyo local fue elegido el mejor del mundo en varias ocasiones por la revista británica Restaurant, será una fundación privada compuesta por fondos suyos y de su socio, Juli Soler, quienes aportarán entre 700 mil y 800 mil euros y además buscarán patrocinadores.

La Fundación, que abrirá en 2014, tiene como obetivo principal ser un centro de investigación para la creación y  de innovación en materia de gastronomía.

Con el Bulli, que cuenta en su haber con tres estrellas Michelin, Adriá "revolucionó la cocina", según sus más fervientes admiradores. Para ello se basó fundamentalmente en los productos de la zona y de temporada y sobre todo en una técnica "molecular" innovadora, admirada y criticada en todo el mundo.

"No es el mejor restaurante del mundo pero sí que es hoy en día el lugar más influyente del mundo a nivel de cocina y sobre todo a nivel de creatividad", afirmó recientemente Adriá sobre su local, abierto en los años 60 por una pareja de alemanes y adonde llegó el afamado chef en los 80.

Propietario de restaurantes en Barcelona, Ramón Parellada, coetáneo y amigo personal de Adriá y Soler, explica que con este cierre Adriá "se libera y consolida su gran sueño de la creatividad".