"Esta oferta tiene como objetivo financiar el servicio de la Deuda Pública, la Gran Misión Vivienda Venezuela y la Gran Misión Agro-Venezuela, correspondientes al ejercicio fiscal 2011", informó el Ministerio de Planificación y Finanzas al anunciar la oferta pública.
La oferta estará abierta a personas naturales y jurídicas, aunque hasta un 40% "será destinada exclusivamente a las empresas pertenecientes al sector productivo nacional", y tendrá un cupón (intereses) del 11,95% pagadero semestralmente.
Los bonos podrán ser adquiridos en la moneda local, el bolívar, al tipo de cambio oficial de 4,30 por dólar y a un precio del 100 por ciento. Luego de su colocación inicial, los papeles podrán ser canjeados en el mercado internacional, por lo que también servirán para aliviar la elevada demanda de divisas en Venezuela, donde rige un severo control de cambio desde 2003 y el Estado es el encargado de conceder dólares a los ciudadanos.
La última emisión de bonos soberanos de Venezuela fue hecha en agosto de 2010 por un monto de 3 mil millones de dólares, pagaderos en 2022. En junio, el Parlamento venezolano elevó el límite de endeudamiento anual de unos 12.140 millones de dólares a 22.605 millones de dólares con la finalidad de atender la crisis habitacional, impulsar la agricultura y promover el empleo.
La oposición estuvo en contra de esa iniciativa por considerarla "una hipoteca al futuro del país" y una excusa para incrementar el gasto de cara a las elecciones presidenciales de 2012, en las que el mandatario Hugo Chávez optará por un tercer mandato.
Los bonos de Venezuela y de PDVSA se hallan entre los más negociados de los mercados emergentes debido a su alta rentabilidad. Los títulos globales de la nación caribeña desplazaron en el primer trimestre de 2011 a Rusia como los segundos más negociados en los mercados de los países en vías de desarrollo.