El anuncio oficial lo dio la propia embajadora sueca Charlotte Wrangberg en un agasajo que hizo por el Día Nacional de Suecia el 9 de este mes ante 400 invitados aunque remarcó la importancia de los 200 años de presencia sueca en la Argentina. A su vez resaltó que las buenas relaciones continuarán, aunque a través de otra representación.
Desde el Palacio San Martín aducen que el cierre de la embajada no tiene nada que ver con la situación económica de la Argentina o por los rebotes del caso Skanska, la empresa sueca que está involucrada en una denuncia judicial por casos de corrupción, según informa un matutino.
En la embajada diplomática anunciaron que seguirán tramitando pasaportes hasta el 5 de agosto y a partir de esa fecha los ciudadanos suecos deberán dirigirse a las embajadas en Santiago de Chile y en Brasilia por cualquier trámite.