Los dos principales accionistas de Carrefour, Colony Capital y Bernard Arnault, que representan el 14% del capital y el 20% del derecho de voto, son considerados los impulsores de la separación de la cadena Día.
Los trabajadores controlan el 1% del capital y el 1,76% del derecho de voto. Los accionistas validaron primero una resolución extraordinaria que modifica los estatutos de Carrefour para permitir el pago de un dividendo excepcional bajo la forma de acciones.
Luego, por el 77% validaron una resolución ordinaria que otorga una acción Día por una acción Carrefour de cara a la entrada de Día en la Bolsa de Madrid el 5 de julio venidero. De los 42.500 empleados de Día, unos 10 mil están en Francia.
El proyecto de escisión fue aprobado pese a las protestas de los empleados de Carrefour, varios cientos de los cuales se concentraron el martes en la plaza del Palais Royal en París, convocados por los sindicatos, en inmediaciones del edificio en el que se reunieron los accionistas.
"Estamos acá para decir no al proyecto de desmantelamiento de la empresa", declaró a la AFP Dejan Terglav de Fuerza Obrera (FO), tercer sindicato de Francia. Es un proyecto "esencialmente financiero y no comercial", según Terglav.
El servicio de seguridad de la asamblea impidió la entrada de manifestantes en la sala, y los accionistas salieron por una salida de emergencia. Carrefour "va por buen camino y en la dirección correcta", sostuvo el actual director del grupo, Lars Olofsson.
Fundada en 1979 en Madrid, la cadena Día (Distribuidora Internacional de Alimentación) es un concepto de super barato que Carrefour recuperó hace 11 años cuando se fusionó con Promodés. Carrefour ya tenía en Francia su propia cadena barata, Ed, que pasó paulatinamente bajo la marca Día.
Día, presente en Brasil, la Argentina, Portugal, Turquía y China, registró en 2010 ventas por casi 10 mil millones de euros (14.300 millones de dólares).
La separación de las dos cadenas las convertirá en rivales, aunque Carrefour cuenta con una gama de productos que puede competir directamente con los de Día, y que a largo plazo podría provocar en la firma española "un alza de precios y una reducción del margen de ganancia afectando sus resultados", según el prospecto de introducción de Día en la Bolsa de Madrid.
Desde la entrada, en marzo de 2007, de Colony Capital y de Bernard Arnault en el capital de Carrefour, número dos mundial de la distribución, los títulos de Carrefour perdieron la mitad de su valor pasando de 50 euros a 27.
La semana pasada, la Justicia francesa condenó a Carrefour a pagar una multa de 3,66 millones de euros (5,25 millones de dólares) por no respetar el salario mínimo. La dirección de Carrefour apeló la sentencia.Los trabajadores de varios sectores de esa cadena vienen protagonizando huelgas y protestas por demandas salariales.