Después de que Dior lo despidiera a raíz del escándalo, John Galliano "no ha hecho nada", dice su abogado Aurélien Hamelle. Pero en realidad, está librando un duro combate: "se está curando de su adicción al alcohol y los medicamentos" y "contemplará su futuro profesional" después del proceso.
El 24 de febrero se torció la brillante carrera del modisto británico. En estado de ebriedad, fue llevado a una comisaría de policía a raíz de una disputa poco antes en la terraza del Bistrot La Perle, cerca de su domicilio parisino.
Una pareja lo denunció por proferir comentarios antisemitas y, aunque fue liberado poco después de entrar en una comisaría policial, la casa Dior, de la que él era director creativo, lo despidió
El incidente empezó a crecer como una bola de nieve. Una mujer aseguró que John Galliano la había insultado en ese mismo café el 8 de octubre de 2010 y presentó también una denuncia.
En su momento, no quiso denunciar los insultos porque consideró que habían sido consecuencia del alcohol, pero debido a esas últimos acontecimientos decidió acudir a la justicia.
Pero el golpe final para Galliano fue la divulgación, el 28 de febrero en la página internet del diario británico The Sun, de un vídeo en el que se le ve insultando a las personas sentadas en una mesa vecina.
En él video Galliano dice: "Amo a Hitler (...) Gente como ustedes estarían muertos. Sus madres, sus padres serían unos putos gaseados". La escena habría tenido lugar en La Perle el 12 de noviembre de 2010.
"Este vídeo, en el que se ve a sí mismo como un extraño, le ha impactado" y de hecho "ha presentado sus disculpas", asegura el abogado.
Durante una audiencia el 12 de mayo, varias asociaciones anti racistas -La Liga contra el Racismo y el Antisemitismo, el Movimiento contra el Racismo y por la Amistad entre los Pueblos y la Unión de Estudiantes Judíos en Francia- se constituyeron en parte civil en el juicio junto con las tres víctimas, la pareja y la mujer de 48 años.
Los dos asuntos se juzgarán al mismo tiempo el 22 de junio en la Sala 17 del Tribunal Correccional de París. John Galliano ya ha anunciado que asistirá a la audiencia y un centenar de medios de comunicación cubrirán la sesión.
Al menos dos jóvenes que estaban sentadas cerca de Galliano la noche del 24 de febrero van a testimoniar a su favor, porque, según ellas, no oyeron insultos antisemitas.
Asimismo, dos amigos italianos de la señora a la que habría insultado el modisto el 8 de octubre de 2010 han sido citados por el tribunal. Se espera que confirmen la versión de la víctima.
Para el abogado de John Galliano, estos testimonios no disipan las "dudas sobre lo que se dijo". En cuanto a su cliente, "no recuerda nada porque estaba en otro estado", pero lo que le parece seguro es que estos insultos "no reflejan en absoluto su pensamiento. No es ni antisemita ni racista", concluyó.