Martín López Zavaleta, el fiscal de la causa que lleva adelante la clausura del estadio de Vélez, aseguró que son unos quince hinchas los que están en la mira por el uso de pirotecnia en la tribuna local durante el partido con Banfield, el pasado lunes.
El funcionario judicial aseveró que "no va a haber inconvenientes" para identificar a los autores materiales del delito, e indicó que "por cotejo de registro de la Policía Federal se podrá determinar la identidad fehaciente" de cada uno de ellos.
"Está prohibido el ingreso y el encendido de material pirotécnico dentro de espectáculos deportivos o artísticos masivos, pero también lo que está prohibido y penado es la omisión de recaudos básicos de organización. Es decir, yo voy a investigar tanto a aquellos que estaban encendiendo y arrojando (delito con una pena de hasta 10 días de arresto) pero también al que posibilitó que eso estuviera ahí adentro (pena de hasta 60 días de arresto y 30 mil pesos de multa)", detalló.
En declaraciones a Radio La Red, López Zavaleta aseguró que durante un allanamiento se secuestraron 200 elementos (de pirotecnia) ya utilizados "entre bengalas, tres tiros y bombas de estruendo", aunque en un repaso por las cintas fílmicas de las cámaras de seguridad "no se advierte el ingreso de cajas por el cacheo policial", por lo que ahora analizan si el material en cuestión no estaba dentro de las instalaciones del club antes del ingreso de los hinchas.
Al ser consultado por la repercusión que generó este caso particular, teniendo en cuenta que el uso de pirotecnia es una práctica cotidiana en los estadios de fútbol, el fiscal indicó que el de Vélez "tomó estado público por la cantidad que había", y en ese sentido concluyó que si fue posible su ingreso es porque "no estaban dadas las condiciones de seguridad".