La toma ilegal de viviendas en un predio del Bajo Flores cumplirá el próximo jueves dos meses y hasta el momento no hay una decisión firme para llevar adelante un desalojo.
Se trata de un complejo de monoblocks que posee 204 departamentos situados entre la avenida Castañares y la calle Lafuente, que iban a ser adjudicados a gente humilde que vive a orillas del Riachuelo.
El pasado 5 de marzo okupas de distintas villas del sur de la Ciudad aprovecharon el feriado del fin de semana largo por los Carnavales y se metieron en ese predio.
El Gobierno porteño pidió a la Nación que ordene el envío de la Policía Federal para que desalojen esos terrenos, una medida que fue avalada por el juez federal Luis Armella.
Sin embargo, a pesar de la orden judicial hubo negativas para enviar a esa fuerza y se emplazó al Ejecutivo de la Ciudad a que utilice la Policía Metropolitana para dicho fin.
Pero por cuestiones operativas no lo puede llevar adelante debido a que necesita apoyo de la Policía Federal y la situación sigue sin resolverse.