El pasado 3 de abril, después del encuentro que su equipo perdió por 2 a1 con Boca Juniors en la Bombonera, Hoyos, que no hace mucho tiempo que aprendió a manejar, se estrelló con su automóvil contra un árbol y recibió un severo traumatismo craneal que lo mantuvo en terapia intensiva por más de una semana.
En ese lapso el futbolista nacido en Nueva York, que viene de jugar el campeonato sudamericano sub 20 por Argentina, recibió la solidaridad de todo el ambiente futbolístico, incluido el entrenador de su clásico rival, Gimnasia, Ángel Cappa.
"Me muero de ganas por volver a jugar, pero sé que debo ir despacio. De hecho, recién la semana que viene empezaré la rehabilitación", precisó.
"Hasta entonces debo hacer reposo. Mientras tanto sigo recogiendo muestras de afecto que me ayudan mucho. El apoyo de muchos jugadores, tanto de primera como de inferiores, así como la visita de mi técnico anterior Alejandro Sabella y la carta que me envió Ángel Cappa, me hicieron muy bien", señaló a radio Provincia el futbolista.
Hoyos reconoció no recordar "demasiado de lo que pasó en el accidente. Mi memoria sólo llega hasta el momento en que volvió a buscar el auto al Country de City Bell después del partido con Boca. Fue una macana lo que me pasó, pero por suerte me salvé, porque pudo ser más grave", se consoló.