Fue el periodista Juan Antonio Alcalá quien develó que, una fuente del Real Madrid, le había confirmado la intención del club "merengue" para pedir informes de controles antidoping más severos en Barcelona porque desconfiaban de la forma física de los futbolistas. A pesar de que en el club madridista lo negaron siempre, el propio Alcalá deberá declarar ante un juez y ratificar o desmentir los dichos.
En un comunicado público, desde el Barcelona indicaron: "el FC Barcelona considera que estas informaciones han dañado la imagen, el prestigio y la reputación del club y constituyen una clara vulneración de un derecho constitucionalmente protegido, que esta demanda pretende restituir".
Por ese mismo aspecto, agregaron: "De acuerdo con los criterios técnicos de valoración empleados para cuantificar este daño, la cantidad reclamada en concepto de indemnización es de 6.190.090 euros"